Un episodio que ha alterado la normalidad.
Jesulín de Ubrique es uno de los nombres más reconocibles del toreo español desde hace décadas. Saltó a la primera línea mediática muy joven y construyó una carrera marcada por grandes tardes en las plazas y una enorme atención pública. Su figura trascendió pronto el ámbito taurino, convirtiéndose en un personaje habitual de la crónica social. Esa mezcla de popularidad y vida personal expuesta lo ha mantenido siempre en el foco.

Nacido en Ubrique, el torero ha estado siempre muy vinculado a su tierra y al entorno rural de la Sierra de Cádiz. Con el paso de los años, fue ampliando su actividad profesional hacia la ganadería y la gestión de fincas. Esa faceta, menos visible para el gran público, ha cobrado especial relevancia en momentos complicados como el actual. Allí pasa buena parte de su tiempo, lejos de los focos, pero atento a todo lo que sucede a su alrededor.
Además de su trayectoria profesional, Jesulín ha sido protagonista de numerosas etapas vitales seguidas con interés por la opinión pública. Su familia, su matrimonio y sus vínculos personales han sido objeto de atención constante. Aun así, siempre ha defendido su arraigo al pueblo y a un modo de vida ligado al campo. Esa conexión explica la implicación emocional con la situación que atraviesa la zona.
Una figura pública con raíces profundas.
Con el paso del tiempo, el torero ha sabido reinventarse y adaptarse a distintas etapas, combinando discreción y presencia mediática. Su nombre sigue despertando interés tanto en los aficionados al toreo como en quienes lo conocen por su trayectoria personal. En los últimos años, su imagen se ha asociado más al ámbito rural y ganadero. Esa evolución ayuda a entender el tono de sus recientes intervenciones públicas.
Mientras tanto, el temporal ha puesto en alerta a localidades como Jerez de la Frontera y municipios cercanos. Beatriz Trapote, periodista y cuñada del torero, ha relatado desde allí el impacto de las lluvias continuadas. Según explica, el problema va más allá de un episodio puntual y se arrastra desde hace días. «No es la intensidad de la lluvia sino más la cantidad. El agua… no puede tragar más y el peligro de desbordamiento», señaló durante su intervención televisiva.

La periodista describió una ciudad prácticamente paralizada, con servicios cerrados y constantes avisos oficiales. El ambiente, según contó, es de cautela permanente ante posibles incidentes. «Hemos salido de casa, con mucha preocupación, porque como aquí en Jerez, está todo cerrado. Nos insisten que nos quedemos en casa también por la caída de árboles», explicó, reflejando la inquietud generalizada entre los vecinos.
Ubrique bajo el impacto del agua.
La situación en Ubrique, localidad estrechamente ligada a la familia del torero, ha sido especialmente complicada. Trapote mantiene contacto directo con personas del municipio y ha recibido información constante. «De forma terrible se estaba viviendo allí. El agua sale de los enchufes, del suelo… acabo de colgar con una amiga que tiene un negocio allí y toda su calle ha sido desalojada. Los han llevado a otras zonas. No solo es achicar agua, son también los destrozos», relató con preocupación.
A los daños materiales se han sumado incidentes como el desprendimiento de una roca que provocó un herido. Las autoridades han reforzado las medidas de prevención en zonas sensibles. Comercios afectados y viviendas dañadas dibujan un panorama difícil de revertir a corto plazo. «Esto no se ha visto en años», apuntó la periodista tras comprobarlo de primera mano.
Este escenario llevó a Jesulín de Ubrique a intervenir en directo en un programa autonómico. Visiblemente afectado, confesó encontrarse «totalmente en shock» por lo ocurrido. «Llevo viviendo aquí treinta y seis años y nunca jamás en mi vida he visto algo así», afirmó, describiendo un entorno marcado por socavones y caminos impracticables.
La preocupación puesta en los próximos días.
Durante su intervención, el ganadero centró buena parte de su discurso en el estado de los animales. «Los animales ya no pueden más», dijo con contundencia, explicando que permanecen expuestos al agua sin apenas resguardo. «El que tenga capacidad de aguantar, aguantará, y el que no pueda, pues se morirá. Es que no hay otra cosa», añadió con crudeza. También relató las dificultades para acceder a zonas seguras debido a los caminos cortados.
El torero insistió en que el terreno ha quedado completamente transformado por la acumulación de agua. «Ver más agua, más fuerte, con una agresividad más… todo lo que te diga es poco», resumió al hablar del estado de las fincas. Su mayor inquietud, según repitió, está en lo que pueda ocurrir en las próximas jornadas. «Yo lo que le temo es a mañana», advirtió, recordando que las previsiones se han quedado cortas en días anteriores.
Mientras continúa la vigilancia de ríos y puntos sensibles en el municipio, el testimonio de Jesulín ha servido para poner rostro humano a la emergencia. En paralelo, las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo y ánimo dirigidos al torero. Muchos usuarios han querido mostrarle su cercanía y desear fuerza a toda la zona afectada. Un aluvión de comentarios que refleja la preocupación compartida y la solidaridad con quienes están viviendo el temporal en primera persona.