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Jorge Javier Vázquez podría quedarse sin ‘Sálvame’: “Telecinco debe escoger”

La situación es cada vez más complicada.

Según fuentes cercanas a la cadena, el imperio mediático de Jorge Javier Vázquez podría tener los días contados. A pesar de que hace diez años fue coronado rey de la televisión, las últimas noticias le han hecho temblar de pánico.

Como sabréis, recientemente la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia interpuso acciones legales contra Sálvame por la “emisión de contenidos inapropiados”. El Tribunal Supremo consideró oportuno seguir adelante con la demanda, motivo por el cual Telecinco deberá pagar una multa de nada más y nada menos que 1,1 millones de euros.

A este acontecimiento hay que sumarle otro factor: la mala relación entre el comunicador y una de sus compañeras más populares. Se trata, por supuesto, de Carlota Corredera. Según fuentes cercanas a la productora, y como han notado también los espectadores más avezados, a los dos les resulta muy difícil conectar el uno con el otro.

Ahora, Jesús Mariñas, uno de los profesionales más prestigiosos de la crónica social, ha puesto nombre y apellidos a dicha enemistad. Aunque nunca ha sido un gran secreto, a raíz de la docuserie de Rocío Carrasco habría aumentado la tensión entre los dos.

Se sabe que ambos querían presentar el programa, y qye la cadena terminó apostando por la gallega. Mariñas ha escrito un artículo en La Razón en el que explica el origen de la enemistad entre los dos. Está claro que aunque la que fue directora de Sálvame empezó siendo un personaje secundario, actualmente se ha convertido en un elemento fundamental.

Por ese motivo, siempre ha existido el rumor de que Jorge Javier tiene miedo de que su sustituta le quite el puesto. Haber estado al frente de la docuserie de Rocío Carrasco, el programa que más ha dado de qué hablar en los últimos tiempos, le ha dado mucho prestigio a Corredera.

Aunque la labor de la gallega al frente de la docuserie ha sido bastante polémica, está claro que no ha pasado inadvertida. Pero Mariñas asegura que la pelea entre los presentadores dará mucho juego, y que se terminará convirtiendo en el culebrón del verano.

“El asunto promete momentos únicos, situaciones imprevisibles y una divertida batalla veraniega”, dice al respecto.

Ha estallado la guerra: “Son dos grandes”.

El articulo de La Razón abre un debate muy interesante. Y es que no es inimaginable que Mediaset convierta la batalla en uno de sus contenidos. De hecho, cabe la posibilidad de que acaben siendo los propios espectadores los que elijan a uno de los comunicadores.

Mariñas asegura que Corredera pidió expresamente conducir a solas el programa. Sin embargo, el catalán llamó a los directores para rogar que le dejaran participar, aunque en este caso no accedieron a su petición.

“Telecinco debe escoger y tomar partido durante el verano. Así saldremos de dudas sobre cuál vence”, escribe Mariñas. “No es cuestión fácil ni sencilla, a fin de cuentas son dos grandes. Quedamos a la espera realmente desvelados, con nervios, desazón o intranquilidad”, explica.

Sin embargo, hay que destacar que los colaboradores de Sálvame lo tienen claro: prefieren trabajar con Jorge Javier. Pesa mucho el hecho de que empezaron juntos el programa, y están unidos por ese vínculo. Un vínculo que el propio presentador describe en una carta pública que le dedicó a su amiga Mila Ximénez.

En ella, le recordó el nexo tan especial que tenían. “Ese programa empezó como una reunión de desempleados y ahora somos los reyes del mambo. Para que luego me digan que la vida no tiene música”, dijo.

Sin embargo, la audiencia podría decantarse por Corredera después de que el documental de Rocío Carrasco la haya posicionado como una de las profesionales más destacadas del ámbito.

Hay que destacar que aunque dilatada carrera mediática de Mariñas le legitiman para emitir ciertos juicios, él mismo asegura no tener datos suficientes para decantarse entre alguno de los dos comunicadores. “Le toca elegir y resolver el programa. Ojalá lo haga pronto y podamos tranquilizarnos, aunque me temo que las dudas no se disiparán tan pronto”, zanja en su artículo en La Razón.