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Julia Otero, devastada en cuanto se ha enterado: “Una desolación enorme”

Julia Otero se mostró desolada en antena.

El pasado mes de marzo, en su programa Julia en la Onda, la periodista Julia Otero, de 61 años, anunció que padece cáncer. La presentadora llevaba varios días sin acudir a la emisora, y decidió dar explicaciones a sus seguidores, que ya llevaban unos días haciéndose preguntas.

En un mensaje grabado, Otero explicó que le han detectado un cáncer en una revisión rutinaria que se hizo el pasado martes: “En un rinconcito aparecieron unos centímetros de células egoístas, como las llama el doctor López Otín, de esas que no procuran el bien común, sino que se olvidan y van por libre”, contó.

“La palabra cáncer da miedo, pero estoy aprendiendo a pronunciarla en primera persona desde hace seis días”, explicó Otero, que señaló que “no es fácil pero ahí estamos”. “A las cosas hay que llamarlas por su nombre y me estoy aplicando el cuento estos días”, afirmó. Por este motivo, Otero comentó que iba a estar unos meses “fuera de combate”, pero aseguró que “entre quimio y quimio” se dejará ver por la radio “a daros un poco la tabarra”.

Ahora, a pesar de la difícil situación, se ha encontrado con fuerzas para regresar momentáneamente a su programa Julia en la onda, en Onda Cero. Fue el lunes cuando volvió a dicho espacio, y lo hizo en un día lamentablemente especialmente complicado para ella.

El motivo es que tuvo que afrontar la muerte de una persona muy especial: su amiga, la escritora Almudena Grandes. Julia descubrió el pasado sábado que Almudena había fallecido. Un cáncer ha sido el que se ha llevado a esta autora de 61 años, alabada por novelas como Las edades de Lulú.

Todo el país está conmocionado por la pérdida, no solo por lo que representaba a nivel literario, sino también por sus ideales y convicciones. De ahí que hayan manifestado sus condolencias desde ciudadanos de a pie hasta Pedro Sánchez pasando por Joaquín Sabina. Entre ellos, está también Otero, que se encuentra apesadumbrada por lo sucedido.

Así lo expresó en su programa de radio: “La verdad es que siento una desolación enorme desde el sábado, una especie de tristeza sin consuelo y también una enorme incredulidad. Es que no me quiero creer que Almudena no esté”, dijo.

A esto añadió: “Me resulta casi imposible imaginar la vida sin sus libros, sin su risa, sin ella. Todavía no me lo creo”. De igual modo, dijo: “A la desolación de amigos y lectores de Grandes, se une en mi caso la memoria de lo que es esa maldita enfermedad. Y con esta el proceso terrible y doloroso que hay que atravesar pues a veces, como en el caso de ella, para vivir solo unos pocos meses más. Por esto también estoy especialmente ‘tocada’”.

“Nos diagnosticaron el cáncer con meses de diferencia”.

“Nacimos con meses de diferencia, nos embarazamos con meses de diferencia, nos diagnosticaron el cáncer con meses de diferencia”, relató. En este alarde de sinceridad afirmó: “Lo que más he pensado, además de en la desolación y en la incredulidad, es en lo que hemos perdido por el camino (…)”.

Asimismo, quiso dar a conocer a todo el mundo cómo era la escritora a nivel personal: “Almudena era una apasionada de la vida, de la literatura, de la comida, de la conversación, del sexo, de la pasión. Era su defensa de las causas justas, de los vulnerables, de los ‘sin voz’”. Y concluyó: “Gracias por tanto compromiso y por esa valentía”.