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La dueña de la cafetería de Logroño explica por qué escribieron “niños repelentes” en el polémico ticket


El verano es la época del año en la que más abundan los “sablazos” en bares y restaurantes. Sobre todo aprovechando la llegada de extranjeros a nuestro país para pasar unos días de descanso, algunos con mucho poder adquisitivo y bastante crédulos, hay hosteleros –ojo, que estamos hablando de algunos y para nada de todo el sector– que pueden llegar a subir los precios hasta un 50% respecto a los precios en invierno… una locura que, por supuesto, también salpica a los turistas españoles.

Por ejemplo, hace poco conocimos el caso del comensal de un restaurante, que se encontró en la cuenta con un concepto completamente inesperado: un extraño pago llamado “servicio de lavandería, por el que cobraban al usuario nada más y nada menos que 3,50 euros —1,75 por persona. Pero no es la única sorpresa que te puedes encontrar al recibir la cuenta…

Y es que este verano no sólo se han viralizado “robos a datáfono armado“: en una cafetería de Logroño se han permitido el lujo de faltarle el respeto a sus clientes.

Se trata de una cuenta con un importe de 9,10 euros, que consistía en tres croissants, dos cafés con leche, un zumo de naranja, un café solo, un Cola-Caoy una nota escrita a bolígrafo en la parte superior que decía “niños repelentes. Una broma entre camareros –sin gracia– que la familia ya ha denunciado ante Consumo.

Así lo ha explicado la madre de los pequeños, que estaba acompañada por los abuelos y un tío de los niños:

“Lo que empezó como una agradable merienda en familia acabó en un cachondeo con nuestros hijos de por medio. Justo en la parte de arriba del ticket, escrito a boli, se podía leer la anotación “niños repelentes”.

Ante nuestro desconcierto -los niños no habían dado guerra alguna y al principio pensábamos que se trataba de una broma-, nos acercamos a la barra para que nos explicasen la “notita”, y unos suplementos que por cierto tampoco entendíamos, y la única explicación que recibimos fue que “eso eran cosas entre ellas” -las camareras-.”

Ver para creer

Días más tarde, la propietaria del establecimiento, que se había mantenido al margen de la polémica hasta ahora, ha salido a la palestra. En unas declaraciones al portal Verne ha explicado que se trató de una “idiotez” por parte de una camarera, y se ha lamentado por el acoso que están sufriendo desde que el tema salió a la luz:

“Fue una idiotez por parte de una camarera que estaba aburrida, pero no considero que deba despedirla por este error. ¿Acaso nunca se ha equivocado nadie en la vida? ¿No merecemos compasión? Las consecuencias se sienten más todavía en un lugar pequeño como Logroño, donde no viven más de 150.000 habitantes.”

En un primer momento, la mujer había asegurado al diario La Rioja que el término “niños repelentesno iba dirigido a los dos hijos de los clientes… sino que era una broma entre los camareros del establecimiento.

¿Qué os parece a vosotros su explicación? Contádnoslo en los comentarios.