Una batalla por la audiencia que marcará la temporada.
Esta temporada televisiva quedará grabada como una de las más reñidas en lo que respecta a la lucha por la audiencia. El regreso del equipo de Sálvame a la televisión pública prometía sacudir las tardes con La familia de la tele, pero el arranque ha sido más accidentado que glorioso. Tras dos intentos frustrados de estreno, uno por el fallecimiento del papa Francisco y otro por el apagón generalizado, el programa finalmente vio la luz este lunes con lo que promocionaron como «el gran desfile».

El martes, por fin, llegó la emisión desde plató, pero los datos de audiencia no fueron los esperados. El espacio apenas logró captar un 8.7% en su primer tramo y cayó a un 7.4% en el bloque principal posterior a La Promesa. Un debut tibio que pone en duda la capacidad del formato para recuperar el brillo que un día tuvo en Telecinco.
El miércoles debía ser el día para remontar, pero la actualidad volvió a cruzarse en su camino. La 1 modificó toda su programación para cubrir el inicio del Cónclave en Roma, cancelando tanto el arranque del magacín como la emisión de Valle Salvaje. Un giro inesperado que volvía a truncar la continuidad del nuevo espacio vespertino de TVE.
La cancelación en su tercer día.
A las 17:52, finalmente, un breve avance daba señales de vida del programa. En él se anunciaban dos de los temas más controvertidos del día: la denuncia de la madre de Gabriel Cruz por el supuesto acceso a teléfonos de Ana Julia Quezada, y el escándalo sin resolver de Rosa Benito. Un menú cargado de tensión que pretendía enganchar a la audiencia desde el primer minuto.

Pero la incertidumbre seguía reinando. Aunque estaba previsto que el programa continuara en RTVE Play, como ya había ocurrido el lunes, a última hora se canceló también esa opción. «Hoy no hay programa en RTVE Play. Nos vemos directamente en La 1 después de ‘La Promesa'», se informaba desde la cuenta oficial del magacín en «X». Un nuevo cambio de planes que no ayuda a fidelizar espectadores.
🔴 ¡Hoy no hay programa en @rtveplay!
Nos vemos directamente en @La1_tve después de @lapromesa_tve #LaFamilia7M
— La Familia de la Tele (@familiadelatele) May 7, 2025
A las 18:10, cuando La Promesa ya estaba en emisión, volvió a interrumpirse para lanzar otro avance cargado de tensión emocional. «Santa Rosa después de La Promesa porque parece que tú nunca has hecho nada malo y que lo hemos hecho todo los demás. Haz un momento, piensa, Santa Rosa después de ‘La promesa’ te contestaré», aseguraba Belén Esteban, calentando motores para un nuevo choque televisivo.
Un arranque confuso para un regreso esperado.
El cierre del avance llegaba con un mensaje contundente de María Patiño: «Se acabó, ya no hay más víctimas Rosa benito. Somos te guste o no, compañeras de cadena y hablaremos muy claro de nuestra relación. Esperad un poco y comienza todo una vez más, después de ‘La Promesa'». El tono era más propio de una serie que de un programa vespertino, pero así es el estilo que buscan replicar.
Santa Rosa, Belén tiene un mensaje para ti…
Después de @lapromesa_tve en @La1_tve #LaFamilia7M pic.twitter.com/xRZSLEn0vd
— La Familia de la Tele (@familiadelatele) May 7, 2025
Con cada paso, La familia de la tele parece moverse entre el espectáculo emocional y la desorganización. El contenido existe, los rostros son conocidos y los conflictos no faltan, pero las circunstancias externas y la ejecución errática están dificultando su consolidación. En un escenario televisivo donde cada décima de audiencia cuenta, el tiempo para corregir el rumbo es limitado.
Queda por ver si los próximos días traerán estabilidad al formato y si el público le concederá una segunda oportunidad. Por ahora, lo único claro es que, en esta temporada, nadie tiene garantizado el trono de las tardes. ¿Conseguirá TVE enderezar este barco o asistimos al último intento del clan Sálvame por recuperar el favor de la audiencia?