La fatalidad de Emilio, padre de dos hijos y fallecido en unos festejos taurinos

Trágico suceso.

Se ha conocido la triste noticia del fallecimiento de Emilio. Este vecino de la localidad de Fuenlabrada tenía 55 años y era un deportista empedernido y gran aficionado a los festejos taurinos. Falleció el pasado sábado en la plaza de toros de Fuenlabrada, en el concurso de recortes de la localidad madrileña. Tenía dos hijos y estaba divorciado.

El segundo toro de la tarde embistió un burladero y se abrió paso por el callejón de la plaza. Llegó a dar dos vueltas por el callejón hasta volver al ruedo, y en su camino se topó con Emilio Benito. El fallecido era profesor de natación y un gran aficionado al ciclismo y al windsurf.

“Estamos destrozados. Llevaba treinta y pico años trabajando aquí”, dijo un compañero suyo del Patronato Municipal de Deportes de Fuenlabrada, al que pertenecía el fallecido. “Puedes preguntarle a cualquiera de sus alumnos, era una bellísima persona”, añadió.

“No sé muy bien porque estaba allí. Creo que era amigo de quien organizaba los recortes”, explicó otro conocido. Contó que Emilio era un gran amante de los festejos taurinos. Además de acabar con la vida de Emilio, el toro hirió a José Antonio, uno de los organizadores del evento.

Año más sangriento del siglo.

A raíz de este suceso, el Ayuntamiento de Fuenlabrada suspendió los festejos taurinos restantes. Además, la localidad ha decretado dos días de luto oficial. «Tan solo se mantendrá en activo la feria municipal, que funcionará sin música, con el fin de no perjudicar la labor de terceros, en este caso los feriantes que desempeñan su labor en el recinto ferial de la ciudad», dijo el Ayuntamiento en un comunicado.

La muerte de Emilio convierte al 2022 en el año más sangriento en festejos taurinos en lo que va de siglo, empatado con el 2015 en un total de 12 víctimas cada año. Cabe destacar que siete de las víctimas han perdido la vida en la Comunidad Valenciana y sus famosos bous al carrer.

Las localidades de Pedreguer, Almedíjar, Soneja, Picassent, Meliana, Beniarbeig y Vallada han vivido luto este verano por estos festejos. Fuera de la comunidad levantina, también ha habido fallecidos en Navalcarnero (Madrid), Murcia, la Seca (Valladolid) y, ahora, también en Fuenlabrada.