Web
Analytics

La frase de una niña del Aquarius que un voluntario “nunca olvidará”

Tras la llegada del Aquarius el padre Ángel, fundador de Mensajeros por la Paz, ha celebrado su llegada al puerto de Valencia como “un día precioso, histórico” y “la mejor sonrisa que podemos tener”, pero ha recordado que la crisis migratoria sigue: “Es cierto que hay un antes y un después, pero siguen llegando otros refugiados a las costas españolas y no están tan bien atendidos”, dijo.

Cuatro

“Es un día de emociones; nunca hubiera soñado o creído que esto hubiera podido pasar”, aseguró, describiendo como una “gozada” ver llegar a puerto seguro a los primeros migrantes. De hecho, exclamó que se trata de un día “precioso e histórico para todas las ONG”.

Lo ha relacionado con “aquella primera explosión solidaria que hubo hace dos o tres años, cuando incluso los ayuntamientos decían bienvenidos a los refugiados y las familias daban habitaciones para cada uno de ellos”.

Preguntado por la negativa de Malta e Italia de acoger a los refugiados, expresó su rechazo y se remitió a las palabras del papa Francisco de que “es un vergüenza no tratar bien a estas personas que vienen huyendo y buscan paz, pan y tranquilidad”.

Acto seguido insistió en que este es “un día de estar felices y orgullosos”. “Es la mejor sonrisa que podemos tener este domingo”, exclamó, para celebrar que “hoy, pocos españoles no van a sonreír cuando vean sonreír a estos niños”. Algunos de ellos llegaron “aplaudiendo y sonriendo” en el primer barco a Valencia, ilustró.

Respecto a la colaboración de su asociación, el religioso ha explicado que Mensajeros no ha ofrecido ninguno de sus pisos en Valencia porque están todos ocupados, pero sí de otros puntos de España.

En cualquier caso, reiteró que habrá más estancias de las necesarias “gracias a los municipios, obispados y ONG”. “Todos hemos ofrecido plazas para acoger, el Gobierno dirá dónde van”, zanjó.

Telecinco

Pero el testimonio del padre Ángel no ha sido el único que ha conmovido a los españoles: Fernando Justa, uno de los voluntarios de la Cruz Roja que han trabajado en el operativo Esperanza por el Mediterráneo, nunca olvidará la frase que una de las menores a bordo le ha dicho a su llegada a Valencia.

Visiblemente emocionado, Justa relató algunas de las vivencias de la jornada del domingo durante el desembarque de los 630 migrantes que han llegado a la capital valenciana. Uno de los casos “más complicados”, contó, fue el de una niña de 12 años que ha bajado del buque en estado de shock y no podía avanzar. “Estaba asustada con todo lo que estaba pasando”, indicó.

Después de hablar con ella y darle un peluche para animarla, el voluntario y la joven se abrazaron y la menor le ha dicho una frase que el voluntario “nunca olvidará”:

“Hace mucho tiempo que nadie me daba un abrazo como este.”

También explicó que a lo largo de toda la mañana han trabajado con unos 124 menores, con edades comprendidas entre los 15 y 16 años a bordo del Dattilo, y de entre 3 y 15 años en el Aquarius. La sensación que les han trasladado ha sido “mucha incertidumbre y miedo” y, por eso, “nuestra función básica es de acompañamiento”, señaló.

Justa expresó que la experiencia ha sido “gratificante e ilusionante” y remarcó que por situaciones como las vividas el domingo: “hay que seguir trabajando para seguir poniendo una sonrisa en cada niño”.