Web
Analytics

La jugada desesperada de Julio Iglesias para evitar a toda costa la demanda de paternidad

Sigue la batalla legal entre padre e hijo no reconocido.

Continúa la cruenta batalla legal entre el cantante Julio Iglesias y su hijo ilegítimo Javier Sánchez Santos, aunque podría acabar muy pronto. Y es que dentro de una semana se le acaba al cantante el plazo para contestar a la demanda de paternidad que presentó Javier el pasado mes de junio.

Aunque el intérprete sigue alegando que no es su hijo, pero el joven no está dispuesto a renunciar a ello: lleva muchísimos años intentando que se reconozca que es hijo suyo. Allá por 1999 fue desestimada la demanda sin que se presentaran pruebas de ADN… sin embargo, en 2017 el joven decidió volver a intentarlo presentando una prueba de parentesco a partir de desechos de la familia del cantante.

Con esta prueba, además de que el joven está seguro de que Julio es su padre, se pudo saber que estaba el 99,9% en parentesco con Iglesias.

Finalmente, ha decidido demandar a Julio Iglesias, que si todo ocurre como está previsto acabaría teniendo que someterse a una prueba de ADN en presencia judicial. Sin embargo, el cantante no está dispuesto a que esto suceda, y a solo unos días de la fecha límite ha decidido tomar cartas en el asunto.

Al parecer, el cantante se negaría a ser juzgado por la reclamación de paternidad en Valencia, alegando que el proceso judicial “debe tramitarse en Madrid porque sostiene que es allí donde se ubica su último domicilio y no en Marbella, donde se le ha notificado la demanda”.

Así lo ha confirmado el letrado de Javier Sánchez Santos, según recoge el medio local Las Provincias.

Se niega a ser juzgado en Valencia para retrasar el caso.

Según el abogado del hijo no reconocido del intérprete, el argumento se habría hecho “con mala fe”. “Está retrasando el caso todo lo que puede, primero por negarse a recoger la demanda y ahora con la competencia de los tribunales”, ha dicho.

Por este motivo, Javier Sánchez Santos ya ha presentado un recurso de súplica en el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia, donde defiende que la comunicación de la demanda en Marbella es correcta ya que tiene una residencia allí.

Fuente