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La metedura de pata en directo de Kiko Hernández: termina pidiendo perdón a Rocío Carrasco

Pocas veces se ha visto al colaborador tan emocionado.

Después de la emisión de los 12 episodios que han integrado la serie documental, Rocío Carrasco hizo balance en directo en el plató. La protagonista respondió a las cuestiones que le plantearon la presentadora y un equipo de colaboradores que integraron Ana Bernal-Triviño, Montse Suárez, Paloma García Pelayo y Pilar Rahola, entre otros.

Entre ellos, estaba Kiko Hernández. El colaborador se sentó delante de Rocío Carrasco por primera vez en mucho tiempo, y aseguró que tenía un mensaje que quería decirle en persona y delante de todos los espectadores.

Conteniendo las lágrimas y con la voz rota, Kiko se dirigió a Rocío y le pidió perdón por las muchas tardes en las que ha hablado de ella y le ha dirigido calificativos de los que no está orgulloso. La hija de Rocío Jurado aceptó sus disculpas, y terminó explicando por qué nunca demandó a Kiko.

“Yo muchas tardes, ahora que se habla tanto de que Mediaset se ha convertido en una sala de juicios, que si carlota es fiscal, que si somos abogados, durante muchas tardes, a ti te hemos juzgado durante muchas tardes. Tú has sido condenada y todo el mundo se callaba”, dijo, mientras se rompía en directo al dirigirse a Rocío Carrasco.

“Yo miraba a cámara y decía mala madre, que eres una mala madre, cómo no llamabas a tus hijos, cómo no levantas un teléfono, sinvergüenza….”, confesó. “Yo después de ver la docuserie, tengo que decirte que yo sí te creo”, afirmó el colaborador muy afectado.

“Podría buscarme cualquier excusa para demostrar que he sido profesional pero ni he sido profesional ni he sido buena persona al llamarte mala madre”. De esta manera, pidió perdón a Rocío Carrasco por su comportamiento.:“Y yo desde aquí aprovechando que te tengo delante, te quiero pedir de corazón y avergonzado perdón, que me perdonas por tantas tardes que he sido tan duro contigo, donde no he querido ver a una madre luchaba por sus hijos”.

Emocionado, Kiko contuvo las lágrimas mientras Carrasco le aceptó el perdón. “Las gracias te las doy yo”, le respondió con elegancia la hija de Rocío Jurado.

En ese momento, el colaborador preguntó a Rocío Carrasco por la ausencia de demandas pese a haber sido tan duro con ella. “Has tenido algunos ángeles de la guardia”, le respondió Rocío. “Que me han dicho no Ro, él no es mala persona. El día que se dé cuenta va a recapacitar y él es una persona que es muy comprometida y es una persona que defiende lo que cree y en ese momento creías erróneamente, y has tenido algún que otro ángel”, dijo.

El colaborador desveló el nombre de uno de estos ángeles que ha estado de su lado: Belén Rodríguez. La también amiga de Kiko intercedió por él a lo largo de todo este tiempo. “Con esto has demostrado que eres muy buena madre y el que no lo quiero entender, pues que le den por el culo”, terminó.

La metedura de pata de Kiko.

Posteriormente, le preguntaron a Rociíto sobre el icono feminista en el que se ha convertido. Ella aseguró que “no esperaba ser abanderada de nada, pero ahora lo soy con gusto. Al principio me asustaba crear expectativas y defraudar. Hoy, si lo soy, bienvenido sea. Me he dado cuenta de que soy feminista, neófita, pero me muero por aprender, por saber y poder aportar más granitos de arena.”

En este sentido, Rocío reveló que planea “hacer muchas cosas” para poder donar dinero a las víctimas de violencia de género. Por ejemplo, “hacer un concierto benéfico con mujeres y subastar el traje fucsia” que ya se ha convertido en símbolo de la lucha feminista.

Respecto a su larga entrevista convertida en docuserie, dijo que ha “aprendido que hay veces que se me han llevado los demonios y no debe ser, pero al final esa soy yo, si fuera de otra forma mentiría”.

Asegura que está preparada para reincorporarse al mercado laboral. “Hable con ellas fue un programa que me hizo mucho bien en un momento en que yo estaba muy mal”, contó sobre el programa que copresentó en Telecinco, hace cinco años. “Hice muy buenas amigas que las sigo teniendo”, comentó en alusión a Alba Carrillo o Yolanda Flores, con quienes sigue teniendo amistad.

“Quiero que vengas a Sálvame a ocupar el sitio de un ser que se ha ido”, le dijo Kiko Hernández en alusión a Antonio David Flores. Se produjo entonces un silencio incómodo en plató hasta que Ana Bernal, la periodista experta en violencia de género, rompió con la siguiente frase: “Ella tiene su propio sitio, no tiene que ocupar el de nadie”, dijo.

El rifirrafe en directo entre Rocío Carrasco y Lydia Lozano

Otro de los momentos más esperados era el cara a cara entre la hija de Rocío Jurado y Lydia Lozano. A lo largo de los años, Lozano ha criticado a Rociíto llegando a alzarse como la voz de Antonio David Flores, a pesar de haber sido gran amiga de Rocío Jurado.

Desde el principio del reencuentro entre las dos, Rocío Carrasco reprochó a Lydia Lozano esta traición a su amistad. “No entendí nada desde el principio, no entendía nada que una persona que había estado conmigo y que había estado en mi casa y a la que se ha tratado como de la familia, alguien que me había visto crecer y que conocía más que el resto me tuviera esa inquina”, le dijo mirándole a la cara.

“Por qué esa vehemencia, por qué ese hacer daño sin ni siquiera preguntar o sin coger el teléfono… Me lo podía esperar de mucha gente pero lo tuyo me dejó en shock”, le confesó. Lydia Lozano reconoció su error y también que había sido manipulada por Antonio David Flores.

“Ha sido una bofetada muy gorda, muy gorda, porque siempre decíamos por qué no habla, por qué pone demandas, quiere dinero… Me he puesto en tu piel, una persona me llamaba día tras día para que fuese su voz…”, explicó.

Tras esto, Lydia quiso saber por qué Rocío Carrasco no había intentado decirle la verdad sobre todo lo que estaba contando su exmarido, ya que no se correspondía con la realidad. “¿Por qué nunca me quitaste la venda de los ojos?”, le preguntó Lydia Lozano.

La hija de Rocío Jurado exclamó: “¡No era responsabilidad mía!”. Además, añadió que si no la creyó cuando se lo contó una vez, ¿por qué iba a hacerlo posteriormente?