La revuelta contra El Hormiguero: la batalla por la noche.
La contienda televisiva entre La Revuelta, liderada por David Broncano, y El Hormiguero, capitaneado por Pablo Motos, alcanzó un nuevo clímax esta semana. Ambos programas se enfrentaron no solo en audiencias, sino también en un enfrentamiento directo por sus estrategias de invitados y comentarios públicos. El jueves, la polémica llegó a su punto álgido cuando Broncano acusó a Motos de boicotear la entrevista del campeón de MotoGP, Jorge Martín, a última hora.

El conflicto escaló cuando Pablo Motos respondió con un comunicado al final de El Hormiguero, un movimiento poco común en el formato. En su intervención, Motos justificó el incidente mientras arremetía contra RTVE, acusándola de manipulación informativa. Sin embargo, la audiencia no tardó en señalar que sus acusaciones no eran del todo ciertas, ya que el tema ocupó un lugar secundario en el Telediario de la cadena pública.
Por su parte, Broncano eligió un tono diferente. En lugar de ahondar en la disputa, abrió su programa con humor y celebró el éxito de un documental inesperado sobre la berrea, que cubrió la ausencia del piloto español. A pesar de las adversidades, La Revuelta se quedó a escasas tres décimas de superar a El Hormiguero, incluso con la presencia estelar de Hugh Grant en el programa de Motos.
El desenlace de la batalla del jueves.
La expectación generada por el conflicto era enorme. La noche prometía ser decisiva, con ambos programas preparándose para captar a la mayor cantidad de espectadores posible. Finalmente, fue La Revuelta quien se llevó el triunfo, con un contundente 17,8% de cuota de pantalla y más de 2,4 millones de telespectadores.

La victoria fue especialmente significativa entre el público joven, donde Broncano arrasó con un 25,9% de share en el target de 18 a 34 años y un 31,9% en el segmento adulto-joven. En contraste, El Hormiguero, pese a las expectativas generadas por la réplica de Motos, quedó como segunda opción de la noche con un 15,4% de audiencia y 2,1 millones de seguidores.
El enfrentamiento directo entre ambos programas, de 21:55 a 23:04 horas, mostró una ventaja clara para La Revuelta. El programa de Broncano alcanzó un 18,2% y más de 2,5 millones de espectadores frente al 15,4% y 2,1 millones de El Hormiguero. Una diferencia significativa que consolidó a Broncano como el líder de la noche.
#LaRevuelta arranca la semana en @la1_tve LIDERANDO su franja con un 17.8% de share y una media de 2.457.000 espectadores
⚡️ LO + VISTO DEL DÍA EN TV
⚡️ Más de 5.7 millones de espectadores conectaron en algún momento#QueVivaLaTele #Audiencias pic.twitter.com/sqcyqB07dp
— Dos30′ (@Dos30TV) November 26, 2024
La estrategia detrás del éxito de La Revuelta.
El triunfo de La Revuelta no fue casualidad. La presencia de invitados relevantes como Rigoberta Bandini y el regreso de Raúl Cimas aportaron frescura y originalidad a la emisión. Además, la apuesta por un humor más juvenil y su enfoque menos convencional parecen haber conectado mejor con las nuevas audiencias.
⚪️ En la franja de coincidencia (21:55h-23:04h) @larevuelta_tve y @El_Hormiguero obtuvieron los siguientes resultados:
🗣️ @larevuelta_tve 2.529.000 espectadores de media y el 18.2% de cuota.
🗣️ @El_Hormiguero 2.142.000 espectadores de media y el 15.4% de cuota.#Audiencias… pic.twitter.com/jnwCnt6cDj
— Barlovento Comunicación (@blvcom) November 26, 2024
Mientras tanto, El Hormiguero, aunque mantiene un formato sólido, no logró capitalizar el momento. La presencia de Kira Miró y Salva Reina, aunque atractiva, no fue suficiente para contrarrestar la competencia directa. Incluso la estrategia de Motos de retrasar su réplica hasta el final de la emisión no consiguió el impacto esperado.
La rivalidad entre estos dos titanes de la televisión continúa marcando un punto de inflexión en la parrilla nocturna. A medida que la temporada avanza, será interesante observar cómo ambos programas ajustan sus estrategias para seguir luchando por la supremacía de las audiencias. Una cosa está clara: la televisión en directo nunca había sido tan emocionante.