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Las fotos más comprometedoras de Raquel Sánchez Silva horas después de la muerte de Mario Biondo

Hacen públicas unas imágenes inéditas de la presentadora.

El caso sigue sin resolverse: la muerte de Mario Biondo, marido de Raquel Sánchez Silva. Ocho años después de su muerte, la investigación sigue abierta. Aunque para la policía y la justicia española es un caso cerrado, para la familia de Mario y para la justicia italiana hay suficientes irregularidades en las tres autopsias que se le practicaron como para no descartar ninguna hipótesis.

La reapertura del caso en los juzgados de Palermo ha resucitado el interés que suscita en Italia la misteriosa muerte del cámara. La familia del fallecido sigue luchando para demostrar que fue un asesinato, y a lo largo de los años han sembrado la sospecha sobre Raquel Sánchez Silva.

La Fiscalía italiana encontró incoherencias en el testimonio de Raquel Sánchez Silva. En 2014, en España le preguntaron si Mario consumía estupefacientes, a lo que ella respondió que nunca le vio. Sin embargo, le recordaron que, remitiéndose a sus declaraciones a la policía, ella misma habría dicho que Mario habría consumido algo hacía “tres semanas” aunque fue “un hecho puntual”.

Tras leer su propia declaración, Raquel se mostraba sorprendida: “No sé, igual les dije que salió por la noche… no me acuerdo”, dijo. Posteriormente, ya en el año 2016, volvió a declarar esta vez ante la fiscalía italiana en el proceso judicial por el fallecimiento de su marido. En aquel momento le preguntaron si conocía a una persona en concreto, y ella respondía que no lo recordaba. Le replicaron que había varios mensajes entre ellos.

“¿Mi móvil?”, se preguntó la presentadora, que pidió amparo al juez: “Yo necesito pedirle señor juez… ¿Por qué estamos hablando de mí? Quiero que me lo explique ¿Por qué?”, se defendió: “Es mi intimidad”.

Ahora, la esposa de Mario vuelve a la actualidad a raíz de unas imágenes inéditas que los medios de comunicación sacan ahora a la luz. En ellas, se ve a la española a los pies de la tumba de su marido. Cuando el cámara falleció la presentadora trabajaba en Mediaset, y la cadena guardó un respetuoso silencio en torno al caso. El caso ha sido tabú durante todos estos años, pero ahora recuperan la imagen más comprometedora de Raquel que nadie había visto.

Las imágenes inéditas.

La madre del fallecido ha vuelto a la carga con unas polémicas declaraciones, en las que acusa a la policía española de no haber hecho ninguna investigación, y a Raquel de haber vertido ninguna lágrima por Mario. En las imágenes que han salido ahora a la luz, se ve a Raquel Sánchez Silva frente a la tumba de su marido dos semanas después de su muerte. Se la ve en el cementerio, a los pies de la tumba de Mario Biondo, llorando y cantando el himno italiano.

“La persona más cercana a mi hijo, su esposa, nunca presionó para que se hicieran las investigaciones adecuadas”, afirma Santina D’Alessandro. “Solo he visto muecas en su cara, muchas muecas, pero nunca bajar una sola lágrima”, añade, “nunca vi a Raquel llorar por mi hijo, ni en Madrid ni en Palermo durante el entierro”.

Las imágenes que ahora aparecen muestran precisamente a Raquel Sánchez Silva en el cementerio de Palermo. En otra imagen, se ve a Raquel cogiendo la cara de la hermana de Mario con furia, una escena que también comentó la madre del difunto. “No olvidaré nunca cómo agarró con furia la cara de mi hija Emanuela, al salir de la iglesia, junto al cementerio, y sus crueles palabras”, afirmó.

Según desveló, Raquel le dijo a Emanuela: “Es inútil, ¿qué pretendes? ¡Ya no puedes hacer nada más por tu hermano! ¿Lo entiendes? ¡Mario ha muerto! ¡Mario ha muerto!”.

Sea como sea, ha sorprendido que Mediaset haya decidido romper el silencio sobre este polémico asunto. Lo ha hecho Risto Mejide, hoy, al mando de Todo es Verdad, donde prometió aportar nuevos detalles sobre el caso. La presentadora rechazó participar en el espacio, tal y como ha confirmado la dirección.

Raquel denunció en el pasado a la familia de Mario Biondo y a Mediaset Italia por las acusaciones contra ella. Aseguró ser víctima de una campaña de acoso a través de las redes sociales, con la ayuda del Grupo Mediaset.