Las trágicas muertes de Reda, Faddi y Alicia, tres fallecidos juntos en España: 18, 21 y 22 años

Trágico suceso.

Algunos sucesos son particularmente impactantes. Los fallecimientos causadas por causas naturales, como la avanzada edad del finado, son más fáciles de racionalizar. Sin embargo, hay casos en los que la tragedia se acentúa por factores como la muerte trágica de una persona demasiado joven.

A los familiares y amigos de Reda Souidi y Faddi Belli, de 22 y 18 años respectivamente, y de la joven Alicia, de 21 años, que fallecieron el pasado sábado en un accidente de tráfico en Son Ferriol (Palma), les costará superar lo sucedido. Todos ellos guardaron el pasado martes un minuto de silencio en un multitudinario acto que se celebró cerca del Polideportivo Germans Escalas.

Entre abrazos y llantos, los asistentes quisieron despedir de la mejor forma posible a estos jóvenes. Además de vecinos del barrio Son Gotleu eran amigos. El acto fue una idea de los amigos más allegados, que además prepararon una pancarta con la imagen de las víctimas y escribieron afectivas palabras para despedirles. «Ahora descansan en paz», expresaron.

«Faddi y Reda eran como hermanos. Todos estamos consternados por sus muertes», lamentó Houria Laassiri, una de las tías de Faddi. «Mi sobrino era un chico muy sensible. Hacía solo un mes que trabajaba como mecánico. Estamos muy mal. Él ha crecido entre mis manos, yo era como una madre para él», recordó con cariño.

El viernes, un día antes del accidente, Faddi había ido a comprar y luego a recoger a su hermano pequeño. Sobre las nueve de la noche, quedaron con amigos en el parque de Son Gotleu antes de ir a Son Ferriol. La Guardia Civil junto a psicólogos de emergencia comunicaron la dramática noticia del fallecimiento a los familiares el sábado a primera hora.

Tarek Souidi es el hermano mayor de Reda. Toda la familia, menos Tarek, marcharon a Marruecos para enterrar allí al joven. Hanan, otra de las hermanas, explicó a este medio por teléfono que «todo el mundo lo quería».

Entierro de Faddi.

La familia de Faddi Belli enterrará al joven en el cementerio musulmán de Son Valentí (Palma), y luchará para que se cambie la actual ley y se permita una cesión temporal de la tumba de, al menos, 40 años. La religión islámica no permite mover o desplazar un cuerpo antes de ese tiempo.

El régimen administrativo actual solo ofrece un alquiler temporal de la sepultura durante cinco años. Houria Laassiri, tía de Faddi, lamentó que «cada día muchas familias sufrimos este inconveniente. Nos merecemos un trozo de cementerio digno. Somos españoles, por eso vamos a luchar por que se cambie la ley».

No es la primera vez que el acotado tiempo de alquiler de las tumbas y la falta de espacio para enterrar a un ser querido crea malestar entre la comunidad musulmana de la Isla. Cuando pasen los cinco años de alquiler, los cuerpos serán retirados a una fosa común, algo inconcebible para los practicantes de esta religión.