Cuestiona la imagen que Telecinco ha dado de ella.
Laura Matamoros ha tomado la decisión de desvincularse de ‘Supervivientes’ para el resto de esta edición. La popular influencer ha explicado que necesita «desconectar» para preservar su «paz mental». Este anuncio, realizado a través de sus redes sociales, no solo ha sido una despedida, sino también una crítica contundente hacia la imagen que el reality ha proyectado de ella. Laura sigue así el ejemplo de Rocío Madrid, quien también decidió abandonar su participación en el programa de Telecinco.

La experiencia de Laura Matamoros en el concurso no ha estado exenta de controversias. Su participación ha sido objeto de numerosas críticas. Tanto su padre, Kiko Matamoros, como su hermano Diego, aunque han señalado comportamientos cuestionables, también han expresado su descontento con ciertas situaciones que, según ellos, se han dado alrededor de Laura. Kiko Matamoros, conocido tertuliano de ‘Ni que fuéramos Shhh’, ha sido especialmente crítico, revelando detalles sobre el desarrollo del programa y cuestionando el trato recibido por su hija.
Su relación con Makoke, una de las culpables.
Tras varias semanas de haber regresado y con la atención mediática centrada en su persona, especialmente por su tensa relación con Makoke, a quien mencionó en varias ocasiones durante su estancia en la isla, Laura ha decidido detenerse y reflexionar. Su comunicado no solo es una pausa, sino una crítica explícita al reality show. «Necesito mucho desconectar y descansar emocionalmente», compartió en una publicación inicial en Instagram Stories, donde mencionó que se sometería a «un pequeño rehab». «Estoy muy saturada emocionalmente», añadió, reflejando su necesidad de distanciarse.

En una publicación más detallada, Laura Matamoros se explaya: “Nadie dijo que este camino fuera a ser fácil, y yo lo sabía. Pero he dado lo mejor de mí y también lo peor”, comienza, para luego añadir: “De mis errores se puede aprender, pero tampoco puedo pretender llevar la mochila permanentemente cargada con responsabilidades que en muchas ocasiones no han dependido ni dependen de mí”. Con estas palabras, Laura hace un balance de su experiencia, reconociendo tanto sus logros como sus fallos, y subrayando que no todas las responsabilidades recaen sobre ella.
«He aprendido de mí y de mis compañeros,» continúa Laura, reflexionando sobre su paso por el programa. «Superarme a mí misma es una cuestión de actitud,” destaca, y rememora su estancia en Limbo con Kiko Jiménez, valorando «todo lo bueno que he vivido ahí, que es con lo que me quedo del concurso». Laura expresa su afecto por Kiko, el último expulsado del programa hasta la fecha: “Me da pena tener que expresarme de esta manera y no estar para darle un abrazo y recordar solo los buenos momentos, porque la convivencia es difícil. Pero para mí ha sido alguien que en este camino me lo hizo fácil”.
“Deberíamos dejar que ‘Supervivientes’ tenga un ganador justo”.
Cuestiona la imagen pública de Kiko, diciendo: “Para mí ha sido esencial y sobre todo como espectador, pero aquí discrepo en que igual que yo conozco un Kiko que no es como se ha dejado ver estas últimas semanas”. Laura insta a una reflexión más profunda: “Creo que deberíamos hacer una pequeña reflexión y ver, y dejar que Supervivientes tenga un camino natural y un ganador justo. Muchas veces el complacer se nos da la vuelta, y nos confiamos. Pero no depende de nosotros”.
Ver esta publicación en Instagram
Laura también reflexiona sobre su propia imagen: “Desde una perspectiva lejana al concurso y desde casa veo a ciertas personas actuar y seguir con ciertas actitudes que no corresponden al proceso de supervivencia. Por eso, me pienso mucho mi trayectoria y lo que se ha visto de mí”. Aunque admite su “parte de culpa” por sus actitudes, Laura enfatiza que «desde fuera y con falta de información no se entienden, para bien o para mal”.
La falta de contexto, según Laura, ha distorsionado las percepciones: “Esa falta de información hace que no lleguen a entenderse conversaciones o contextos”. Concluye su reflexión con una nota personal: “Creo que he hecho un concurso bastante mejor de lo que se ha podido ver y esta es mi perspectiva desde mi corazón”. Laura Matamoros cierra así un capítulo de su vida televisiva, dejando una huella de honestidad y autocrítica.