Luto en España: fallece trágicamente Javier Oyarbide

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Trágico suceso.

Algunas tragedias son particularmente impactantes. Los fallecimientos por causas naturales, como la avanzada edad del finado, son más fáciles de racionalizar. Sin embargo, hay casos en los que el drama se acentúa por factores como la muerte de una persona tan admirada y querida como Javier Oyarbide.

La cocina española está de luto por el fallecimiento de uno de sus grandes maestros, Javier Oyarbide, que murió ayer en Madrid a los 57 años de edad. El chef, galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía en 1999, deja un legado imborrable en el mundo de la restauración, especialmente en el mítico Zalacaín, el primer restaurante español que consiguió las tres estrellas Michelin.

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Javier Oyarbide pertenecía a una saga familiar de cocineros, que comenzó con sus padres, Jesús y María Luisa, fundadores de Zalacaín en 1973. Junto a su hermano Iñaki, que falleció en 2015 a los 56 años, Javier continuó el trabajo de sus progenitores y elevó el nivel gastronómico del restaurante, que se convirtió en un templo de la alta cocina y un punto de encuentro para políticos, empresarios, artistas y personalidades de todo tipo.

El chef que hizo historia en Zalacaín.

En Zalacaín, Javier Oyarbide aprendió de la mano del legendario Benjamín Urdiain, el primer chef español que logró las tres estrellas Michelin. Bajo su dirección, Javier y su hermano desarrollaron un estilo de cocina clásica, refinada y elegante, basada en el producto de calidad y la técnica depurada. El restaurante alcanzó su máximo esplendor en los años 80 y 90, cuando se convirtió en el referente gastronómico de Madrid y de España.

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El equipo de Zalacaín estaba formado por profesionales de primer nivel, como el jefe de sala José Jiménez Blas y el sumiller Custodio López Zamarra, que contribuyeron a crear una atmósfera única y un servicio impecable. Muchos de los clientes habituales del restaurante guardan un recuerdo entrañable de las atenciones y el trato de Javier Oyarbide, que era el alma del comedor y el encargado de recibir y despedir a los comensales.

Tras su salida de Zalacaín, que celebró su 50 aniversario el año pasado pero que actualmente está gestionado por el grupo Urrechu después de entrar en concurso de acreedores en noviembre de 2020, los hermanos Oyarbide emprendieron un nuevo proyecto gastronómico: el Restaurante IO, situado cerca del estadio Santiago Bernabéu. Allí ofrecían una cocina más informal y moderna, pero sin perder la esencia de su trayectoria y su saber hacer.

Javier Oyarbide ha sido reconocido por sus colegas y por las instituciones gastronómicas como uno de los grandes cocineros y profesionales de la historia reciente de la cocina española. El presidente de la Real Academia de Gastronomía, Luis Suárez de Lezo, ha destacado su generosidad y su calidez humana, así como su capacidad para narrar las numerosas anécdotas que vivió en los fogones y en los salones. “Era una maravilla oírle contar las innumerables anécdotas de su vida en los restaurantes. Con esa memoria y esa forma de contarlas”, ha afirmado Suárez de Lezo. Su muerte deja un vacío difícil de llenar en la gastronomía nacional, que le debe mucho a su talento y a su pasión por la cocina.

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