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“Mala madre”, “Vergonzoso” Soraya Arnelas sube una inocente imagen a Instagram y se lía una gorda

No falla, algunas personas piensan que con el acceso a Internet te viene gratis el poder juzgar al resto del mundo desde tu sillón de IKEA, y va a ser que no. Posiblemente, el que presume de hacerlo todo perfecto suele ser el primero que salta cuando huele la sangre de un linchamiento público en las redes sociales, y también es el que tiene el armario llenito de esqueletos. No le cabe ni uno más.

La última en sufrir la “sabiduría” de estos iluminados de Internet ha sido la cantante Soraya, que publicaba una imagen en su perfil de Instagram que abría la veda para el linchamiento. La ex concursante de ‘Operación Triunfo’ salía a cenar con su pareja por primera vez después de haber sido madre el pasado 24 de febrero, y subía una fotografía de la velada con este mensaje: “Nuestra primera semana de papis. Miguel Ángel y yo salimos a celebrarlo en el mejor sitio que podía haber, en el restaurante de David Muñoz, DiverXO. ¡Vaya experiencia! ¡Wow! Altamente recomendable. Inolvidable”. 

Craso error, según los expertos que viven en las redes, todavía era demasiado pronto para dejar durante dos horas y media a la niña con sus abuelos, y entre otros bonitos adjetivos llamaron a la cantante “mala madre” y opinaron que era vergonzoso. Pero esta vez Soraya ha decidido cambiar el poner la otra mejilla –algo que habitualmente hacen los famosos cuando sufren el ataque de estos maestros liendres de las redes sociales– para ponerlos en su sitio con este texto. Chapó. 

“Algún día os contaré el capítulo de esas mamás que no pueden darle pecho a sus hijos y se alimentan a base de biberones. Esos niños se quedan en casa durante dos horas y media, dormidos, porque son bebes de 6 días, cuidados de una manera excepcional por sus abuelos mientras sus padres, que se aman de aquí al infinito, pasan un rato juntos y se dedican tiempo, como debe ser, porque amamos a nuestros hijos, pero yo amo a mi pareja como no amo a nadie más. Niños de seis días que duermen, se alimentan y hacen sus cositas. Nada más, porque son bebes de seis días… No hay mucho más… Si eso es ser una mala madre, ¡soy una mala madre! Pero aun así, es mi vida y mi familia. Gracias”.