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“Me tengo que ir, me llaman de arriba”, el adiós más emotivo a la pareja fallecida en un ascensor

Fue uno de los accidentes más trágicos que recordamos: los jóvenes de 17 años José Amián y Belén Jordana fallecieron en un accidente en un ascensor en Madrid, cuando una de las mamparas de cristal del elevador cedió provocando que ambos cayesen por el hueco desde una altura de treinta metros. Perdieron la vida al instante. Los chicos acababan de terminar los exámenes de 2º de Bachillerato y, antes de retomar las clases para preparar las pruebas de acceso a la universidad, habían quedado en el edificio de la joven para festejarlo.

Nadie se explica todavía qué pudo ocurrir, y habrá que esperar a los informes policiales y periciales para desvelar las causas del accidente. Desde la compañía encargada del mantenimiento del elevador siguen prefiriendo guardar silencio.

El trágico accidente de ascensor aún pesa sobre los corazones de familiares y amigos, y el pasado martes se oficiaba el funeral de los jóvenes en la capilla del Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, en Madrid. Al final de la misa, se vivió una de las despedidas más emotivas.

La prima de José y otros compañeros pusieron música a un poema anónimo que le llegó a la madre del joven. La música escogida fue del grupo Taburete, el favorito de la pareja. El poema también ha aparecido en los muros de Facebook de todos aquellos que se han querido despedir de la pareja fallecida.

Este es el emocionante poema:

“Me tengo que ir, me llaman de arriba. El paso es difícil, y es mejor hacerlo breve. No intentéis entenderlo, no dolerá menos.

Me tengo que ir y me llevo compañía. No me voy solo. Me voy con quien quiero. Ya volamos juntos, directos al cielo.

No intentéis entenderlo, ha llegado mi hora. Me reclaman de arriba, para que desde allí os guarde.

Cuídate mamá, cuida de todos. Como siempre has hecho, como siempre haces, como siempre harás.

Me tengo que ir, para poder ayudarte, a cuidar de papá, a cuidar de mis hermanos, a cuidar de quién más quiero.

Me sentirás a tu lado, cuando te cueste dormir, estaré en tu pensamiento, estaré siempre junto a ti.

Y tú me llevarás dentro. Y cuando abras los ojos, no vayas a despertarme, habré pasado la noche, velando vuestro descanso, cuidando de mis hermanos, descansando en tu regazo.

Ya os espero donde debo y estoy bien acompañado de la persona que quiero. Me tengo que ir, y junto a ella te espero.”

Desde aquí enviamos ánimos a las familias y amigos de los fallecidos.

Vía Elegí mal día.