¡Ni Vin Diesel se atrevió a tanto! Adelanta a la Guardia Civil… mientras perseguía a otro coche y le llega esta multa

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El día que un conductor adelantó a la Guardia Civil… mientras perseguía a otro coche

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto millones de multas a lo largo de su historia, pero hay algunas que destacan por lo insólitas, por lo surrealistas… o por lo temerarias. Una de las más virales en España en los últimos años ocurrió en la carretera N-301, a la altura de Corral de Almaguer (Toledo), y todavía hoy sigue generando carcajadas, incredulidad… y un poquito de miedo.

Una doble infracción de campeonato

Todo comenzó como una infracción aparentemente simple: un conductor circulaba sin llevar puesto el cinturón de seguridad. La Guardia Civil de Tráfico lo detuvo y redactó la correspondiente multa por incumplir el artículo 117.1 del Reglamento General de Circulación. Hasta aquí, nada que no ocurra cientos de veces cada día en las carreteras españolas.

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Pero fue al revisar las anotaciones adicionales en la denuncia cuando saltó la sorpresa. Los agentes reflejaron un motivo secundario, pero mucho más llamativo: el infractor adelantó al coche patrulla… ¡mientras estos iban en persecución de otro vehículo!

¿Osadía o locura al volante?

El contexto es clave. Los agentes no llevaban radar, así que no pudieron sancionar por exceso de velocidad. Sin embargo, consideraron que adelantar a un coche oficial que está en plena persecución de otro conductor no solo es una temeridad, sino una forma clara de poner en riesgo a terceros y de entorpecer una operación policial en curso.

Adelantar a la Guardia Civil ya es, en sí, una maniobra delicada (por decirlo suave). Hacerlo mientras están con las luces encendidas, persiguiendo a un sospechoso, roza lo cinematográfico. Y no precisamente en el buen sentido.

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Multa, puntos… y una anécdota para la eternidad

El resultado: 200 euros de sanción y la retirada de 4 puntos del carnet. No por haber ido más rápido que el coche patrulla, sino por no llevar el cinturón y por el atrevimiento de su adelantamiento fuera de lugar.

La denuncia, cuya imagen se compartió en redes (con los datos del infractor debidamente tapados), se convirtió rápidamente en viral. Y no es para menos: es una de esas historias en las que realidad y ficción se dan la mano, pero donde la realidad es mucho más absurda que cualquier guión de Hollywood.

¿Moraleja? No te la juegues con la Guardia Civil

El caso es ya casi legendario en foros y redes sociales, y se menciona cada vez que alguien habla de las multas más surrealistas de la DGT. Porque si algo nos ha enseñado esta historia es que hay momentos para pisar el acelerador… y otros para quedarse bien quieto en el carril derecho. Especialmente si lo que tienes delante son agentes en plena faena.

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