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No tiene gracia. Arrancan la peluca en el directo de ‘Supervivientes’ a Leticia Sabater y ya es el momento más bochornoso de los últimos años.

Madre mía qué vergüenza más grande. 

Existe una franja de tiempo, que comienza más o menos a las dos de la tarde del domingo y que dura hasta la mañana del lunes siguiente, en la que caemos en una profunda depresión pensando que se acaba el fin de semana y en horas volvemos a la maldita rutina. Esto no vale para los que están forrados y no han doblado el lomo en su vida, claro. Pero la tristeza por la vuelta al madrugón del lunes ahora es menos pena gracias al regreso del debate de Supervivientes la noche del domingo.

Un debate que daba anoche su pistoletazo de salida y que comenzaba con unas imágenes muy cariñosas de Sofía Suescun en la isla con Logan y que su novio, Alejandro Albalá, en lugar de mostrarse un poquito indignado con lo que estaba viendo –no tiene sangre en las venas– prefirió pasarse todo el programa tirándole puyas a sus ex, Chabelita Pantoja. Un comportamiento un poquito extraño que, si fuéramos mal pensados, que no lo somos, diríamos que huele a un montaje como una catedral por parte de todos los implicados, tanto para durar más en la isla, como para hacerse unos cuantos platós de Sálvame a su salida. Veremos.

Pero el momento más bochornoso con diferencia de la noche lo protagonizaron Leticia Sabater y Nacho Montes. Un momento de “tierra trágame” que comenzaba con un roce entre Leticia y Alba Carrillo, que hablaba sobre lo que supone pasar hambre y sed en la isla, y lo mal que lo pueden pasar algunos concursantes. Leticia, archienemiga de Alba, la interrumpía cada tres segundos, hasta que la modelo no pudo más y le soltó un En mi casa hay agua. En la tuya no porque traes el pelo sucio”. 

En realidad no era el pelo sucio, o sí, qué sabes nadie, pero es que el pelucón que lucía Leti era de una vergüenza de esconderse debajo de la cama un mes. En fin, que la pelea entre las dos ex compañeras de reality seguía, y Sabater se levantó de la silla para responder a Alba, pero Nacho Montes agarró un mechón y la peluca de Leticia caía al suelo. “Ya por aquí no paso, es que no paso. Es que no me hace gracia. No tiene gracia. Estas bromas no tienen gracia”, decía muy enfadada la colaboradora con el postizo rubio en sus manos. Qué vergüenza, Maricarmen, pero razón no le faltaba.

Lógico que después de esto Leticia abandonase el plató –volvía después de la pausa con la peluca en su sitio– y el resto de colaboradores se tiraran al suelo de la risa. Hasta a Sandra Barneda le costó contener las carcajadas en un primer momento –pidió que si alguien llevaba peluca la llevase un poquito más sujeta–, pero después de la vuelta de Leticia al plató reprochó muy duramente su comportamiento tanto a unos como otros.