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Obligada a devolver el premio del Gordo por lo que hizo con el décimo

¿Habéis tenido un mal día? Bienvenidos al club… os contaremos un secreto: los “malos días” forman parte de la vida del ser humano. Son inevitables, así que no nos queda otro remedio que aprender a vivir con ellos y a intentar que nos afecten lo menos posible. Y una forma de conseguirlo es poner nuestros problemas en perspectiva. Por ejemplo, ¿en vuestro mal día habéis perdido más de 320.000 euros, y además habéis tenido que pagar una multa de 1.080 euros? Porque es lo que le ha pasado a nuestra protagonista…

La Audiencia Provincial de Lugo ha ratificado una sentencia del Juzgado de lo Penal número 2 que había condenado por apropiación indebida a una mujer acusada de cobrar un décimo de la Lotería de Navidad del año 2014 que no era suyo… y que había resultado premiado con los más de 320.000 euros del Gordo.

En la sentencia, se considera demostrado que la acusada se encontró el décimo de lotería y, al comprobar que había resultado premiado con El Gordo en el Sorteo Extraordinario de Navidad, borró la inscripción que había realizado su “legítima propietaria” en la parte posterior del boleto. Así, lo presentó en una oficina bancaria para cobrarlo como si fuera suyo.

Ahora, el Juzgado ha condenado a la acusada al pago de una multa de 1.080 euros y a indemnizar a la denunciante, “legítima propietaria” del boleto premiado, con 320.580 euros… la cantidad neta que percibió del premio una vez deducidos los impuestos.

Durante el juicio la acusada mantuvo en todo momento que había sido ella la que había comprado el décimo premiado… pero la propietaria del boleto declaró que había adquirido siete décimos de la Lotería de Navidad de ese número en la Administración de Loterías de la Plaza de Santa Domingo, en pleno centro de la ciudad de Lugo, para repartir entre familiares y amigos.

Fue entre los días 18 y 21 de diciembre cuando perdió uno de los décimos, al que le había escrito por detrás a lápiz el nombre de “Inés, la persona a la que iba destinado.

Para la condena fue fundamental la prueba caligráfica que determinó que en la parte posterior del billete figuraba “una inscripción parcialmente borrada a lápiz con el nombre de Inés“, así como quedicha letra” correspondía a la denunciante.

Así que, como decíamos al principio… ¿qué tal ha sido vuestro “mal” día, comparado con el de esta mujer? Contádnoslo en los comentarios.