Pepe Navarro rompe su silencio.
Pepe Navarro es una de las grandes leyendas de la televisión española. Durante los años noventa se convirtió en un rostro imprescindible gracias a formatos como Esta noche cruzamos el Mississippi o La sonrisa del pelícano, que revolucionaron las noches televisivas con un estilo provocador, arriesgado y muy personal. Su figura ha estado rodeada de polémicas, pero también de admiración por parte de quienes reconocen su talento comunicativo. Aunque hace años que no lidera ningún gran proyecto, su nombre nunca ha dejado de aparecer en los medios.

Ahora, tras un tiempo alejado del foco, el presentador ha reaparecido en el plató de ‘¡De viernes!’, el espacio que conducen Bea Archidona y Santi Acosta en Telecinco. Lo hace para ofrecer su versión sobre una historia que lo persigue desde hace más de dos décadas: la paternidad del hijo de Ivonne Reyes. Su intervención llega justo después de que la actriz y modelo venezolana se sincerara en el mismo programa sobre sus dificultades económicas actuales.
A pesar de que Ivonne evitó mencionar explícitamente a Navarro, es inevitable que el tema de su hijo Alejandro vuelva a cobrar protagonismo. En especial, porque el presentador no ha venido solo: llega con una carpeta llena de correos electrónicos, registros de llamadas y mensajes de WhatsApp que, según él, prueban que no es el padre. Su objetivo es uno: desmentir punto por punto el relato de Reyes.
Una sentencia sin ADN.
Desde el año 2001, la justicia española reconoce a Pepe Navarro como padre legal de Alejandro Reyes. La decisión llegó tras su negativa a someterse a una prueba de paternidad, algo que, según el protocolo judicial, se interpreta como una admisión indirecta. Sin embargo, el presentador nunca ha aceptado ese dictamen y asegura que fue una injusticia motivada por la presión mediática y las circunstancias personales del momento.

En su reaparición televisiva, ha sido tajante: «Me parece bien que venga aquí a contar lo que le pasa, pero mucha gente lo está pasando mal y no va a la tele a contarlo (…) En esa época ella tenía un novio en Venezuela y otro más o menos fijo en España que se llamaba Chema y al que le dijo que el niño era suyo». Asegura, además, que hubo incluso varios hombres que se le acercaron afirmando que podían ser el verdadero padre. «A mí me han venido como cinco o seis personas diciéndome que ellos saben quién es el padre», ha añadido.
Pepe insiste en que Ivonne nunca le aseguró que el hijo fuese suyo. Por eso, en su opinión, no tuvo sentido plantearse una prueba en su momento. Además, apunta a que todo el caso se montó a posteriori, cuando ya había nacido el niño y comenzaban los rumores públicos. Su versión, en definitiva, es que ha sido víctima de una gran mentira que ha terminado por marcar buena parte de su vida.
El proyecto frustrado de una ayuda.
Según Navarro, la forma en la que se enteró del embarazo confirma que no había ninguna sospecha de paternidad en el aire. «Me dijo ella misma que estaba embarazada. Estábamos en su casa comiendo y me lo soltó. Yo lo primero que le pregunté fue si lo quería tener, no le pregunté si era mío porque a mí eso no me incumbía», asegura con rotundidad. Aquella conversación marcó el inicio de un distanciamiento progresivo.

No obstante, asegura que quiso ayudarla, consciente de que Ivonne atravesaba una etapa complicada económicamente. Por eso, propuso a Antena 3 un proyecto televisivo que documentara el embarazo de una mujer famosa, con Reyes como protagonista. «Ese niño vendría con un pan debajo del brazo», pensó. Pero al día siguiente, vio en una revista el anuncio de su embarazo, lo que vivió como una traición.
Para él, la publicación fue una jugada de Ivonne para ganar notoriedad y dejarle fuera de cualquier tipo de control sobre la narrativa. «Desde ese momento dejamos de tener relación», sentenció, evidenciando que lo que empezó como una buena intención se convirtió en un conflicto sin retorno. Años después, sigue lamentando no haber podido gestionar aquella situación de otra forma.
Una pregunta que enciende los ánimos.
Durante la entrevista, hubo un momento especialmente tenso cuando Ángela Portero, colaboradora del programa, lanzó una pregunta directa sobre su vida sexual con Ivonne. Quiso saber si usaban protección en sus encuentros íntimos, una cuestión que enfadó visiblemente a Navarro. «Yo no tengo por qué contar cómo hacía yo el amor o dejaba de hacerlo, eso pertenece a mi intimidad», replicó con firmeza.

Aunque la pregunta puede parecer incómoda, apuntaba directamente a la raíz de toda esta historia: la posibilidad de que, efectivamente, existiera riesgo de paternidad. Pepe, sin embargo, rechazó entrar en ese terreno. Volvió a centrar su discurso en lo que considera esencial: «Aquí lo que importa es que esa señora lleva años mintiendo a todo el mundo y especialmente a su hijo», afirmó, visiblemente molesto.
Ese “hijo”, Alejandro Reyes, también fue protagonista indirecto del testimonio de Navarro. A pesar de negarse a asumir el rol de padre, el presentador asegura haber intentado acercarse al joven en un momento dado. Y lo hizo, según él, por un motivo claro: dejarle claro que no tenía culpa de nada y que merecía saber la verdad.
Una cita truncada por la madre.
«Yo en un determinado momento me acerqué a ese chaval para hablar con él, porque él no tiene culpa de nada y yo quería que él supiera la verdad, que yo no era su padre», explicó durante la entrevista. Según su versión, Ivonne inicialmente permitió ese encuentro, pero luego lo canceló sin dar explicaciones. Para respaldar sus palabras, mostró correos electrónicos en los que se reflejaba la conversación sobre esa quedada.
Pepe Navarro sostiene que Ivonne Reyes no solo mantenía relaciones con él, sino también con otros hombres en el período en que quedó embarazada:
«El novio, Chema y otra relación que debe ser el padre»
🪩 #DeViernes
🔮 https://t.co/0SLWhrFTIX pic.twitter.com/Jhjowrb1Ua— De viernes (@deviernestv) March 21, 2025
«Esa mujer ha estado diciendo que yo no me presenté a la cita y aquí os muestro que eso no es así», declaró, visiblemente dolido por cómo se ha tergiversado —según él— su voluntad de acercamiento. Para Navarro, el mayor daño de esta historia no lo ha sufrido él, sino el joven Alejandro, a quien considera víctima de una manipulación prolongada. Y es precisamente por eso que ha querido volver a hablar públicamente.
Su intervención en ‘¡De viernes!’ no solo ha removido un conflicto antiguo, sino que también reabre un debate sobre cómo se manejan en televisión las disputas personales. Con documentos, acusaciones y sentimientos a flor de piel, la historia entre Pepe Navarro e Ivonne Reyes parece lejos de acabar. Lo único seguro es que la verdad, sea cual sea, sigue siendo objeto de versiones enfrentadas.