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“Pidió una croquetas a la 1 de la mañana” Los trabajadores de Telecinco estallan contra Anabel Pantoja por su “divismo”

Sálvame vivió el pasado viernes uno de los momentos más desagradables que se recuerda con el enfrentamiento entre Anabel Pantoja y Rafa Mora que acabó con comentarios muy desagradables.

La influencer acusó a Mora de estar en televisión gracias a Kiko Rivera, su primo, y le echó en cara que se aproveche de él para sacarle información que luego desvela en el programa: “Te aprovechas para sacarle información. Das datos que él no te ha autorizado”, criticó ella.

Anabel Pantoja lo acusó de criticar a su mejor amigo Kiko Rivera detrás de las cámaras y el valenciano aseguró que era mentira. Rafa Mora muy enfadado lo negó todo y se ofreció someterse a un polígrafo y si “la máquina de la verdad” decía que mentía se comprometía a pagar 100.000 euros. “Yo los tengo, que no soy como tú. Si los tuvieras le pagarías el ascensor a tu padre. Págale el ascensor, que va a la pata coja”, sentenciaba el colaborador, refiriéndose a los problemas de movilidad que sufre su padre y que le complican el acceso a su propio domicilio.

Esta acusación enfadó a Pantoja que abandonó el plató: “Yo me cago en tu puñetera madre, desgraciado. La última vez que llamas a mi padre cojo, que te cojo la cabeza y te la reviento”. Ahora ambos se encuentran en la cuerda floja y será la audiencia quién decida cual de los dos colaboradores abandonará su trabajo en ‘Sálvame’. Rafa y Anabel se han sometido a una terapia de coaching con Cristina Soria para saber cómo se ven ellos en el programa y ambos han terminado derrumbándose.

Ambos se han sometido a una terapia de coaching

Mientras que Anabel se derrumbó al confesar sentirse muy dolida por los testimonios del valenciano sobre su vida personal, Rafa Mora dejó en evidencia a Anabel por las exigencias que realiza a los trabajadores de Telecinco, que estarían muy cansados de su actitud.

Los azafatos de Telecinco estarían hasta el gorro de las exigencias de diva de Anabel

“Es una déspota, sino que lo digan las pobres azafatas del ‘Deluxe’, cuando una noche les pidió que le trajeran croquetas a la una de la mañana y ellas no sabían donde meterse”, le contaba Rafa a la terapeuta Cristina Soria. El valenciano considera que son unas exigencias dignas de diva que ha debido heredar de su tía Isabel Pantoja. Carlota Corredera no ha querido afirmar ni desmentir las palabras del valenciano y se ha mantenido al margen de esta acusación.