Web
Analytics

Piel de gallina: así fue la última videollamada de Carlos Marín para despedirse antes de morir

El popular cantante falleció a causa del coronavirus.

El pasado 19 de diciembre se conoció la noticia del fallecimiento de Carlos Marín a los 53 años a causa de una infección por coronavirus. El cantante español llevaba varios días intubado y en coma inducido en la UCI de un hospital de Mánchester, después de contagiarse de la enfermedad durante la gira de Il Divo por Reino Unido.

Días después de la trágica noticia, su ex mujer Geraldine Larrosa ofreció sus primeras declaraciones públicas. En el programa Espejo Público de Antena 3 habló sin tapujos sobre el cantante, y cómo transcurrieron sus últimos días.

“No hay palabras. Se ha ido parte de mi alma. No lo esperábamos porque pensábamos que iba a salir de esta. Él decía que iba a volver a casa por Navidad. Es una tragedia para nosotros”, comenzó diciendo Geraldine desde el Tanatorio San Isidro de Madrid en el que descansan los restos mortales del artista.

Ambos fueron pareja durante 16 años. “Se ha ido mi gran amor. Hemos estado siempre juntos en estos últimos dos años”, dijo. Después de divorciarse, la pareja se había reconciliado hacía dos años, un tiempo que ambos aprovecharon para pasar el confinamiento del Covid juntos.

Durante este tiempo, vivieron en una casa en el campo como una familia junto a Scarlett, la hija de la cantante. La relación entre Carlos y Geraldine nunca llegó a romperse, ya que la buena sintonía entre ambos siempre fue un hecho incluso después de divorciarse. De hecho, Carlos era el padrino de su única hija.

La muerte supuso un duro golpe para ambas. Según Geraldine, cuando la pequeña se enteró de su muerte «lo primero que hizo fue enviarle un mensaje por WhatsApp, escribió: “Por favor, contéstame”. Nunca lo hizo.

Su despedida.

“Estuvimos en los años de pandemia juntos. Ha vivido conmigo y con mi hija formando una familia y ha sido muy feliz. Le decía que éramos unos privilegiados porque habíamos sobrevivido a la pandemia”, contó. Además, la también cantante relató cómo fue su última conversación por videollamada con el barítono.

Fue minutos antes de que el equipo médico lo sedara para intubarle. “No iba a ser una despedida. Él intuía que no estaba bien. Se despidió diciéndome que me amaba, que era la mujer de su vida, que cuidara de su familia y que me quería un montón”, expresó muy emocionada y rota de dolor.

Respondiendo a los rumores, Geraldine dijo: “Él solo tenía una vacuna, la de Janssen. Lo querían hacer poco a poco porque él ya lo había pasado. Él estaba bien. Estaba perfecto antes de salir de gira. Se había hecho análisis de sangre y estaba bien. Los médicos han hecho todo lo posible”.

“Para que todo el mundo lo sepa, Carlos estará vestido en su velatorio con su traje favorito de Armani, el que usaba para las actuaciones. Irá al cielo presentable para ir a cantar ahora con los ángeles”, dijo su hermana, que se ha encargado de todos los trámites.

La despedida del cantante madrileño no ha sido fácil, ya que los largos trámites burocráticos para la repatriación del cuerpo provocaron que el velatorio tuviera que esperar hasta ayer lunes. La familia estableció un turno de visitas para que sus “fans” pudieran despedirse de Carlos.

Sus compañeros de Il Divo, URs Bühler, David Miller, y Sebastien Izambard, así como el productor del grupo, Simon Cowell, se mostraron se han mostrado devastados en la despedida a Carlos a través de sus redes sociales. Los integrantes del cuarteto no pudieron desplazarse a Madrid para despedirse de su compañero.

Para ellos, el fallecido era un hermano mayor. Compartieron escenario desde que en 2004 arrancasen su carrera. La propia Geraldine disculpó su ausencia: “No han podido venir, con la situación que vivimos del Covid tenían miedo de que cerraran el espacio aéreo, pero han estado pendientes en todo momento”. La pandemia, además, ha truncado uno de los proyectos musicales que más ilusión le hacía: “Íbamos a sacar un disco juntos”, recordó Geraldine.