Polémica por dónde apareció la bandera de España en la actuación de Bad Bunny durante la Super Bowl: «Si no fuera por España…»

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Un espectáculo que cruza fronteras.

El mundo del entretenimiento volvió a detenerse durante unos minutos ante una actuación que aspiraba a ser algo más que música. Millones de espectadores siguieron atentos un intermedio cargado de ritmo y símbolos reconocibles. La propuesta no pasó desapercibida y generó reacciones inmediatas. Como suele ocurrir en estos grandes eventos, el eco fue global.

Bad Bunny no es solo un cantante de éxito, sino un fenómeno cultural que ha redefinido el pop latino contemporáneo. Nacido como Benito Antonio Martínez Ocasio, su carrera se ha construido desde la autenticidad y la provocación estética. En pocos años ha pasado de escenarios locales a citas de alcance mundial. Su música conecta con una generación que se reconoce en sus mensajes y referencias.

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El artista ha sabido mezclar sonidos urbanos con elementos tradicionales sin perder identidad. Esa combinación le ha permitido destacar en un panorama saturado de propuestas similares. Además, su imagen pública se apoya en símbolos reconocibles que refuerzan su discurso. Todo ello le ha convertido en una figura central de la música actual.

Su impacto trasciende lo estrictamente musical y alcanza ámbitos sociales y culturales. Cada aparición pública suele interpretarse como una declaración de intenciones. Por eso, cuando se sube a un escenario de máxima visibilidad, el mensaje se amplifica. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en esta ocasión.

Raíces, símbolos y mensaje.

La actuación tuvo lugar durante el descanso de la Super Bowl, uno de los escaparates más potentes del planeta. Ante una audiencia potencial de cientos de millones de personas, el cantante apostó por una puesta en escena muy cuidada. Apareció recorriendo un campo de cañas de azúcar acompañado de figurantes. El sombrero pava, ligado a los trabajadores del campo de Puerto Rico, se convirtió en protagonista visual.

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Durante cerca de catorce minutos repasó temas muy conocidos de su repertorio. Canciones como *Yo perreo sola* o *VOY A LLeVARTE PA PR* sonaron ante un público diverso y masivo. La elección no fue casual, ya que forman parte de su identidad artística. La actuación, sin embargo, no gustó a todo el mundo.

Entre las reacciones destacó la del expresidente estadounidense Donald Trump, que calificó el espectáculo de “terrible”. Ese comentario añadió un nuevo foco mediático al evento. La música volvió a situarse en el centro del debate público. Y el show siguió generando titulares más allá del estadio.

Debate y ruido en redes.

En uno de los momentos más comentados, el artista pronunció “God Bless America” antes de enumerar países de todo el continente. Desde Argentina hasta Canadá, pasando por Cuba o Chile, el mensaje fue inclusivo y directo. “Seguimos aquí”, reivindicó mientras las pantallas mostraban la frase “Lo único más poderoso que el odio es el amor”. La escena fue interpretada como un alegato a favor de la unidad.

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La aparición de varias banderas en un puesto de bebidas, entre ellas la de España junto a otras latinoamericanas, añadió un nuevo elemento a la conversación. Algunos espectadores cuestionaron esa presencia y expresaron su opinión de forma inmediata. El debate se trasladó rápidamente a las plataformas digitales. Allí se cruzaron argumentos de todo tipo.

“Voy a ignorar la segunda bandera”, escribió un usuario en un mensaje que alcanzó a millones de personas. Otra respuesta señalaba: “No sé por qué odian tanto a España. Porque los colonizó. Amiga pero si gracias a eso son latinos y todos hablamos español. Si no fuera por España estuviéramos hablando inglés, ¿qué tú hubieras preferido?”. El autor del primer mensaje zanjó el intercambio afirmando que “no es odio, solo no son latinos y ya”. Desde entonces, las redes sociales se han llenado de comentarios sobre lo sucedido, confirmando que la actuación fue mucho más que un simple intermedio musical.

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