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“Qué horror de muerte”: Señalan cómo habría fallecido realmente Tomás Gimeno

Parón en la búsqueda del Tomás Gimeno y su hija.

Ayer por la mañana, el Ángeles Alvariño regresó a puerto en una parada que ya estaba prevista en su día. El parón tiene el objetivo de arreglar diferentes aspectos técnicos para proseguir con la búsqueda.

José Cubeiro es el nombre del jefe del equipo de expertos del Ángeles Alvariño que busca en el fondo del mar. El experto confesó en la COPE que “continuamos en la zona que nos está marcando la Guardia Civil y seguimos buscando”. “Es compleja la situación, ya sabemos de la inmensidad del mar y la previsión es todavía continuar en la zona. No sabemos exactamente todavía el tiempo que vamos a continuar, pero seguimos intentando localizar lo que nos falta”, dijo.

Cubeiro expuso que “aunque hemos peinado ya muchas zonas las posibilidades cada vez son menores. Tampoco sabemos exactamente, nadie sabe exactamente, dónde se pueden localizar los cuerpos que faltan”. Sobre las opciones de encontrar el cuerpo de Anna, apuntó que “si reconstruimos los hechos, recuperamos dos bolsas que estaban en el mar y con el ancla del barco que hacía de lastre”.

“Una de las bolsas la encontramos abierta y probablemente se salió de la bolsa. La localización de las bolsas con el ancla es relativamente fácil porque es un objeto detectable. Pero, recuperar un cuerpo sin ningún indicio de señales es muy difícil, francamente difícil”, afirmó.

“Es una de las situaciones más desagradables que hemos podido. Imagínese que no hubiera aparecido ninguna de las niñas, tiene que ser tremenda la incertidumbre. Debe ser muy difícil de llevar, yo me pongo en su lugar y es impresionante”, concluyó.

También en la COPE, el criminólogo Nacho Abad reveló la principal teoría sobre la muerte de Tomás Gimeno. Lo hizo después de que la Guardia Civil hallase dos botellas pequeñas de oxígeno en la zona de búsqueda del cuerpo del tinerfeño.

Descartan que Tomás Gimeno hubiera sufrido una “muerte dulce”.

Abad habló acompañado del psiquiatra forense José Miguel Gaona. Ambos son buceadores, y desvelaron cómo habría tenido lugar el fallecimiento del empresario. Sobre las botellas de oxígeno, Abad contó que “tú tienes una botella que las pones en la espalda y la cubren enteras. Pero, estas dos serían como ponerte dos botellitas laterales en la cintura, que tienen un tamaño de no más de un palmo”.

De acuerdo con el experto, “estas botellas sirven para que, si están haciendo pesca submarina, si te quedas atrapado, tienes unos chutes de aire que te ayuda a desengañarte”.

El periodista negó la versión de que Tomás hubiera muerto de una forma “dulce”. “La muerte dulce es una muerte por monóxido de carbono, que no tiene nada que ver con esto”, explicó.

“Botellas que en la mayoría de los casos es simplemente aire comprimido. Yo soy buceador”, apuntó Gaona. “Cada diez metros de profundidad aumenta la presión una atmósfera. A unos 50 metros este hombre comenzó a tener unos dolores tremendos, la muerte dudo que fuera especialmente dulce”, sostuvo.

“Imagínate que bajas debajo del agua, y empiezas a tener la presión de los metros que están por encima”, sentenció. “Lo primero que hacemos los buceadores es compensar con la nariz y descomprimir. Si tú te atas un cinturón para caer como un peso muerto los oídos le deberían estallar casi”.

“¿Qué otra hipótesis hay para esas botellas? Él lo que pudo es lastrarse. Pudo bajar poco a poco hasta una posición en la que fuese imposible poder subir porque no tenía aire en los pulmones”, apuntó. Ambos expertos estuvieron de acuerdo en una terrible muerte del padre de las niñas. “Y si intentó subir, con todos esos kilos de presión en los pulmones, se van encogiendo y tú quieres subir a toda velocidad, imagínate lo que le pasó a este hombre”, dijo Gaona.

Abad tiene claro cuál sería el escenario más fácil para la Guardia Civil. “Si encontrásemos el cuerpo de Tomás tendríamos el resultado de su autopsia”, aseguró. Un supuesto a la que respondía atónita la presentadora del espacio, Cristina López Schlichting: “¡Pero qué horror de muerte!”.