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Rocío Carrasco descubre que sus amigos de Sálvame no le habían contado la verdad

Rocío Carrasco, a juicio.

No corren buenos tiempos para Rocío Carrasco. La hija de Rocío Jurado se sentará en el banquillo de los acusados como presunta autora de un «delito de impago de pensiones y contra los derechos y deberes familiares», según el auto de apertura de juicio oral dictado el pasado 10 de marzo.

Está acusada por no pagar la pensión a su hijo David desde que se lo ordenara el Juzgado de Violencia de Género número 1 de Alcobendas hace cuatro años. La fiscalía pide que se la condene a «18 meses de multa, con una cuota diaria de 20 euros». Es decir, se trataría de una multa de 10.800 euros.

La acusación particular, que ejercen su hijo y su exmarido, reclama que sea condenada a un año de cárcel y a pagarle 15.000 euros de indemnización. Cuando se inició la investigación, Carrasco se negó a declarar en el juzgado y pidió la nulidad de las actuaciones, algo que la jueza rechazó. Además del incumplimiento del pago de la pensión, se acusa a Rocío Carrasco de no pagar el seguro médico de su hijo, que padece una enfermedad genética.

Además, Rocío Carrasco ha recibido un jarro de agua fría al descubrir las verdaderas intenciones de Sálvame. A pesar de que durante meses ha recibido las alabanzas y apoyos de los colaboradores, ahora ha descubierto que habría un motivo y que podría haber sido utilizada.

Rocío Carrasco no sabía nada: «Se rumoreaba hace mucho tiempo».

A las malas audiencias de Sálvame se le suma la denominada Operación Luna que investiga un presunto espionaje por parte de los directores de La Fábrica de la Tele. Presuntamente, habrían contado con ayuda policial para obtener información privada de algunos famosos y hacerla pública creando contenido para el programa.

El mismísimo Federico Jiménez Losantos analizó esta cuestión en su programa radiofónico Es la mañana de Federico junto a Isabel González, Daniel Carande y Alaska. Tal y como resumió Losantos, una buena parte del contenido de Sálvame lo habrían «conseguido delinquiendo».

La estrategia pone contra las cuerdas a los productores del documental de Rocío Carrasco. Para Losantos, la hija de Rocío Jurado fue precisamente la baza con la que contaron los directores para intentar salvarse. Sabedores desde hacía tiempo que les pisaban los talones, habrían utilizado a Rociíto para alzarse como abanderados del feminismo para «llevarse bien con el Gobierno».

«Tenían un sumario policial de hace un año, sabían lo que había», dijo Losantos. Así, según el periodista, el viraje hacia el feminismo de estos últimos meses solo tenía el fin de ganarse el beneplácito del Ministerio de Igualdad. La teoría de Federico fue apoyada por Daniel, que dijo que «esto se rumoreaba de puertas para dentro desde hace muchísimo tiempo, de dos años por lo menos».

También coincidieron en que Sálvame no necesitaba echar mano de una estrategia así, ya que «tenían gente con talento suficiente para hacerlo legalmente». «La cadena tendría que echar a lo malo, que paguen los responsables», opinó el presentador aragonés. Concretamente, señaló a David Valldeperas, gran amigo de Rocío Carrasco y cuya relación queda ahora en entredicho.