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Sale del armario en ‘First Dates’ después de 45 años de convivir con su mujer… y la cita deja una frase para la historia del programa

En First Dates últimamente no dejan de superarse: en las últimas semanas hemos conocido a un padre que ha roto todos los esquemas del programa —y que ha sido aplaudido en las redes sociales—… o un pretendiente que fue al programa porque quería salir de la friendzone… y acabó haciéndole ESTO a su pretendienta.

Pero el programa sigue sorprendiendo… lo normal cuando se trata de un programa con esa audiencia y con ese seguimiento en las redes sociales. Y gran parte del éxito se debe al equipo del programa, empezando por el presentador, Carlos Sobera, los ya míticos camareros… e incluso su voz en offpero también por supuesto a los pretendientes, que nunca dejarán de maravillarnos.

Como Ginés, que ha tardado 45 años en salir del armario. Casado y con tres hijos, este jubilado murciano ha salido del armario y ha decidido acudir al programa de Cuatro para encontrar el amor de un hombre.

En un momento muy duro, Ginés le confesó a Sobera que tomar la decisión de reconocer su homosexualidad le ha supuesto perder a casi toda su familia. De sus tres hijos, actualmente solo se habla con el más pequeño, y a sus nietos les ha conocido cuando ya tenían cuatro años.

“Yo he vivido unos 45 años casado. Llevaba dos o tres años durmiendo solo, yo dormía en mi habitación y ella en la suya.”

Sobera quiso remarcar lo que Ginés había confesado: “después de 45 años de matrimonio tú te das cuenta de que eres gay“, a lo que el jubilado murciano contestó:

“Justamente. Me he dado cuenta de que los hombres me gustan y entonces he tomado otra decisión, de vivir otra vida.”

A Ginés le emparejaron con Antonio, un anciano de Torremolinos, con quien en principio no tuvo feeling:

“Lo veo un poco apagado para mi energía.”

Durante la cena, Ginés quería contar su historia, pero Antonio no quiso escucharla:

“Háblame de la Rocío Jurado, háblame de la Marta Sánchez que también me gusta pero no me hables de eso, solo me habla cosas de la familia, que yo no la conozco.”

Antonio se coronó como uno de los mejores personajes del programa. Nada más entrar, le dio dos besos a Carlos Sobera porque le gustaba “mucho“, y le pidió una copa de vino tinto a Matías Roure mientras le acariciaba la mano.

Antonio comentó en el programa que “me gustaría un hombre para casarme pero yo vestirme de Rociera o de novia“. Toda una declaración de intenciones, aunque había una condición:

“No quiero un viejo con el pindango muerto.”

Al final, aceptaron tener una segunda cita. Al parecer, Antonio se estaba haciendo el difícil, porque llegó a admitir que “buscaba otra clase de persona, pero tu conversación me ha hecho cambiar“.

Así lo vivieron en las redes:

 

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.

Vía Elegí mal día.