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Salen a la luz los mensajes de Óscar al entorno de Esther López y la extraña llamada que hizo sospechar a la Guardia Civil

«La dejaron ocho horas agonizando».

Las investigaciones en el caso de Esther López siguen avanzando. En los próximos días se conocerá si algunos de los 500 restos biológicos hallados en la casa de Óscar pertenecen a la joven.

Según se ha sabido estos días, según la autopsia el cadáver de Esther López tenía heridas sangrantes. En los registros de la vivienda del amigo y sospechoso de su muerte se han encontrado restos de sangre, que serán analizados en los próximos días.

La Policía Judicial de la Guardia Civil de Valladolid y de la Unidad Central Operativa creen que varias de las muestras que se han encontrado durante los cuatro días de registros en la vivienda de Óscar, amigo y único sospechoso de la muerte de Esther López, podrían ser de la joven. Además, según ha podido saber, el cadáver de Esther López tenía heridas sangrantes y los perros especializados marcaron varias zonas en la casa y en la finca de El Romeral.

Después de la desaparición de Esther López, Óscar hizo movimientos muy extraños.

De acuerdo con el último informe tecnológico, el móvil de Esther pudo haber estado en casa de su amigo Óscar. Además, tanto el dispositivo de la chica como el de su amigo se desconectaron de las redes prácticamente a la vez. En una de sus diferentes declaraciones desmintió este punto.

Según Óscar, es imposible que el teléfono estuviera en su casa hasta las 06:00, hora en la que se apagó. Sin embargo, el informe tecnológico así lo indica. Pero eso no es todo lo sorprendente sobre el amigo de la fallecida.

Y es que Óscar realizó durante los días posteriores a la desaparición de la víctima una serie de movimientos sospechosos. Cuando se cruzaron los datos del ordenador de su vehículo con los de su teléfono móvil, descubrieron que se movió varias veces entre su casa de Traspinedo y Valladolid.

Esto lo hizo mientras apagaba el dispositivo, poniéndolo en modo avión o dejándolo encendido en un sitio distinto al que se encontraba el coche. Más sospechoso todavía es que después del primero de estos desplazamientos, el mismo día de la desaparición de su amiga, se trasladó a un lavadero automático de coches ubicado en Valladolid donde permaneció 17 minutos y limpió manualmente su vehículo.

Pero el principal sospechoso sigue tratando de defenderse y sigue afirmando que no tenía necesidad de borrar pruebas y que la chica se bajó del vehículo después de mantener una discusión con él. Los investigadores , por su parte, consideran que la versión de Óscar tiene «escasa credibilidad».

Según Óscar, la intención de Esther era seguir de fiesta esa noche, pero él no quería. Los investigadores saben a ciencia cierta que el móvil de la víctima estuvo en casa de Óscar o muy cerca, desmintiendo la versión que señalaba que la había dejado en una carretera de madrugada. El teléfono de la fallecida se terminó quedando sin batería a las 06:00.

Los mensajes de Whatsapp de Óscar llamaron la atención de la Guardia Civil.

El amigo de la víctima pasó de testigo a investigado después de las sospechas de la Guardia Civil por las declaraciones contradictorias del sujeto y su despreocupación por la desaparición de la víctima. Óscar tardó cuatro días en preguntar por ella a su entorno más cercano.

En los mensajes del sospechoso a la familia de Esther se podía leer: «¿Sabes si ya está en casa? Que me dijeron que no se sabía nada de ella desde el miércoles…». A lo que el destinatario respondió: «Ayer no estaba». El sospechoso les contó la misma versión que les dio a los investigadores del caso.

«La dejé yo el miércoles que iba donde Carolo. Que quería bajar a Valladolid y le dije que no. Que yo me iba para casa, que había que currar, pero donde Carolo no fue, me dijo». El sospechoso confesó que se «preocupó un poco».

Mientras, el entorno de la joven respondía incrédulo: «¿Que se iba andando donde Carolo por el Romeral? Madre mía…». Su familia y amigos llevaban días intentando contactar con ella sin éxito. Le preguntaron a Óscar si Esther llevaba el móvil, y él contestó: «Que yo sepa sí, miraré en el coche no sea que se le cayera».

El entornó aseguró que el dispositivo estaba «apagado». Después de esto, es la primera vez que el investigado señala a otra persona, que resultó ser familiar suyo: «Voy a llamar al Fleky, no sea que fuera para su casa». El sospechoso dijo que este «tenía apagado el móvil», pero Fleky no tenía móvil. Según la declaración de Óscar frente al juez, este lo sabía.

Además, se ha conocido información de los primeros informes de los investigadores tras analizar la vivienda de Óscar: «El pantalón de Esther tenía unas manchas de pintura azul que podían corresponder a dos muestras que recogieron en la casa». La periodista asegura que una de las muestras, la de la piscina y la de una máquina de limpiar, «han dado negativo». Además, contó que Óscar tardó bastante en revisar su coche en busca del móvil de Esther y que la familia le tuvo que insistir.