Una década de cocina, famosos y mucha presión.
‘MasterChef Celebrity’ no es un simple programa de cocina: es un fenómeno televisivo que mezcla competición culinaria con el brillo del mundo del espectáculo. Desde su primera edición, ha reunido a personalidades conocidas —actores, presentadores, deportistas o influencers— dispuestas a demostrar que, además de su talento profesional, también saben manejar sartenes, cuchillos y nervios. En cada emisión, deben enfrentarse a retos complejos, bajo la mirada crítica del exigente jurado.

El formato se ha consolidado como uno de los grandes éxitos del prime time gracias a su mezcla de tensión, emoción y espectáculo. No solo se trata de cocinar bien: los concursantes deben mostrar evolución, resistencia y, por qué no, un poco de show. Entre fuegos y lágrimas, el espectador es testigo de amistades inesperadas, enfrentamientos, confesiones personales y superación.
La edición celebrity ha demostrado que no importa la fama cuando toca trabajar a contrarreloj en una cocina profesional. En estos diez años, el programa ha contado con ganadores muy distintos, pero todos con algo en común: supieron entender el juego, adaptarse y emocionar al jurado con sus platos. Convertirse en el mejor cocinero amateur entre famosos no es fácil, y eso lo saben muy bien quienes han vestido la ansiada chaquetilla blanca.
Una final entre emoción, técnica y espectáculo.
La décima edición del concurso ha llegado a su fin y lo ha hecho con una final vibrante, cuidada al detalle, con pruebas que rozaron la épica gastronómica. En un primer reto, los cuatro finalistas se enfrentaron al mítico “sigue al chef”, donde debían replicar en tiempo real una creación del peruano Virgilio Martínez, considerado uno de los mejores cocineros del mundo. Seguir su ritmo y técnica no era tarea sencilla.

En este primer asalto, Mariló Montero se convirtió en la primera duelista de la noche, ganándose el respeto del jurado por su ejecución precisa y su capacidad para mantener la compostura en una prueba que exige concentración absoluta. Fue una de las decisiones más unánimes de la noche: había trabajado mejor que nadie. La tensión crecía, pues solo quedaba una plaza más para el gran duelo.
La segunda chaquetilla se decidió en San Sebastián, durante una prueba de exteriores en la que se rindió homenaje a Martín Berasategui por sus cinco décadas de trayectoria. En el Palacio Miramar, los aspirantes cocinaron para los familiares y amigos del chef vasco en un entorno con historia y mucho “garrote”. Una cita emocional y culinaria a partes iguales.
Una cocina a la altura del homenaje.
Los tres aspirantes —Miguel Torres, Juanjo Bona y Torito— se enfrentaron a un menú de alta dificultad compuesto por seis elaboraciones de altísima técnica. Desde una gilda con tartar de atún hasta un postre con crema helada de mandarina, cada plato requería precisión milimétrica y nervios de acero. En juego, el último pase a la final.

Tras una cata muy reñida, los jueces destacaron el altísimo nivel de los tres, pero fue Miguel Torres quien se alzó con la segunda chaquetilla. “Poder estar en la final en representación de toda mi gente y de mis amigos que son seguidores del programa me llena de mucha alegría”, comentó emocionado. El exfutbolista firmaba así una trayectoria sólida en el talent.
Juanjo y Torito se despidieron de la competición como tercer y cuarto finalista, respectivamente. Especialmente emotiva fue la salida de Torito, quien a lo largo del programa mostró su faceta más personal y vulnerable. Ambos se marcharon con la cabeza alta tras haber rozado el último reto.
Un duelo de altura y corazón.
El duelo final fue un homenaje a los orígenes y las familias de los aspirantes. Tanto Mariló Montero como Miguel Torres diseñaron menús completos con un entrante, un principal y un postre, cada uno con un relato íntimo detrás. La cocina se convertía así en un medio para contar sus historias personales y emocionar a través del sabor.
Antes de empezar, las cocinas se llenaron de caras conocidas: familiares, amigos, exparticipantes y hasta Oriol Castro, chef con tres estrellas Michelin, que se unió al jurado para valorar los platos. Nadie se atrevía a apostar por un ganador. Ambos finalistas habían evolucionado, arriesgado y llegado con méritos propios hasta ese momento decisivo.
Mariló propuso como entrante un plato vegetal con ají amarillo que sorprendió por su coherencia visual y profundidad de sabores. “Veo un plato con una historia profunda y coherencia, visualmente es super bello, es un plato muy bien trabajado y unas cualidades muy buenas”, dijo Oriol. El jurado coincidió: estaba técnicamente impecable.
Mariló brilla con un menú valiente.
Para el plato principal, la presentadora arriesgó con un solomillo Wellington con lomo de corzo, que fue recibido con entusiasmo por los jueces. “Hay que ir a muchos restaurantes de alta cocina para ver una presentación así”, señalaba Pepe Rodríguez. La ejecución fue perfecta y la presentación, impecable.
El broche de oro fue un postre a base de fresas escabechadas, pacharán y algodón de azúcar. Una propuesta arriesgada, creativa y con una fuerte carga emocional. “Con mucha personalidad, está todo muy rico (…) lo has hecho desde el primer día”, reconocía Jordi Cruz. El jurado quedó rendido ante la solidez de su menú.

Finalmente, tras una deliberación marcada por el entusiasmo del jurado ante el altísimo nivel, se anunciaba que la ganadora de ‘MasterChef Celebrity 10’ era Mariló Montero. “Mariló me has vuelto a sorprender, lo has bordado siendo de una calidad técnica excelente”, resumía Samantha Vallejo-Nágera. Su nombre se suma así a la lista de ganadores del programa.
Una decisión aplaudida, una victoria discutida.
La elección de Mariló Montero como ganadora ha generado opiniones divididas entre los espectadores. Mientras muchos celebran su evolución y técnica, otros consideran que hubo finalistas que también merecían el trofeo. Las redes sociales, como de costumbre, no tardaron en encenderse con teorías, memes y debates.
¡Felicidades! Mariló Montero se convierte en la ganadora de #MCCelebrity 10 ❤️✨ https://t.co/5KB3O2Hudc pic.twitter.com/LsaDoAJ8Gd
— MasterChef (@MasterChef_es) November 18, 2025
Mariló Montero dona los 75.000€ a @FUNDELA1 para el fomento de la investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica https://t.co/HJDYOgbZMt #MCCelebrity pic.twitter.com/IdDaS4ehzc
— MasterChef (@MasterChef_es) November 18, 2025
Sin embargo, incluso los más escépticos han valorado el gesto que tuvo la ganadora al donar los 75.000 euros del premio a Fundela, una ONG dedicada a la lucha contra la ELA. Un gesto generoso que cerró la noche con un mensaje claro: más allá de la victoria, hay formas de transformar el triunfo en algo que va más allá de uno mismo.