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Un grupo de jóvenes mata a un hombre escogido “al azar” en Logroño

La pasada noche del 6 de abril, un hombre de 34 años, Issam Haddour, murió de una brutal paliza a manos de un grupo de jóvenes en el parque del Ebro de Logroño. La víctima residía en Oyón (Álava), pero se había trasladado a la ciudad para trabajar como repartidor en bicicleta de comida rápida y fue elegido al azar, según fuentes policiales. Aunque era de origen marroquí, no hay aparentes componentes racistas en el crimen. Sólo la violencia por la violencia con la primera persona que se topó el grupo de asaltantes.

La víctima paró un momento en el aparcamiento del Revellín, junto al parque situado en el centro de Logroño, antes de disponerse a volver a su domicilio cuando recibió la primera agresión “brutal” por parte de este grupo de jóvenes que se le acercaron para pedirle un cigarro. Después de que huyeran, al poco rato, volvieron para “rematarle” y robarle sus pertenencias: la bicicleta con la que hacía el reparto, su cazadora, el móvil y algo de dinero.

“Si se le hubiera prestado ayuda en ese momento, seguramente se podría haber salvado”, comentó el jefe superior de Policía Nacional en La Rioja, Jesús Herranz. Pero los agresores anularon cualquier posibilidad de defensa aprovechando la soledad de la zona y eliminaron la opción de que pudiera pedir ayuda al quitarle el móvil. “Todo esto nos da una idea del desprecio impresionante hacia la vida una falta de empatía total y de remordimiento”, agregó.

Las imágenes de las cámaras de vigilancia, en el camino de vuelta de la pandilla de agresores del parque, revelan “que pensaban que no había pasado nada. Se les ve en una actitud de cierto jolgorio, explicando cómo lo habían hecho, haciendo gestos de los golpes propinados con las manos y las piernas”, dijo el responsable policial.

La detención de los jóvenes, uno de ellos de nacionalidad colombiana, el resto españoles, se produjo a partir de la pista de la cazadora de la víctima, ya que uno de ellos la llevaba puesta cuando le detuvieron en la misma noche del 6 de abril al intentar robar en una nave. Los cuatro adultos permanecen en prisión sin fianza, mientras que las dos menores, hermanas de 14 y 16 años, se encuentran en un centro de reforma en régimen cerrado. Todos ellos tenían con antecedentes policiales.