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Un padre se hace pasar por su hija de 11 años por WhatsApp para darle una paliza al hombre que le acosaba

Lo políticamente correcto sería decir que estas cosas no se deben hacer, que para eso ya está la Policía, que lo mejor es denunciar antes de tomarte la justicia por tu mano. Pero en este caso, sintiéndolo mucho, no podemos hacer otra cosa que sentir un profundo bienestar al saber que un hombre argentino le dio una paliza al malnacido que acosaba a su hija de once años a través de WhatsApp. Y más que tendría que haberle dado. 

Todo ocurrió ocurrió la semana pasada, pero trascendió ayer a los medios de comunicación. Walter, que así se llama el padre, recibió una llamada de su ex mujer para contarle que la niña, de once años, estaba recibiendo extraños mensajes en la aplicación de mensajería: “Su mamá vio que había mensajes desubicados y me mandó capturas de pantalla para que yo las viera. ‘Decile que te estás quedando sin batería y que en media hora le hablás desde el teléfono de una amiga’, le respondí a mi ex”, le dijo Walter, que cambió la fotografía de su propio WhatsApp para hacerse pasar por la niña y recibir él los mensajes del acosador: “Creyendo que le hablaba mi hija, pedía le que mandara fotos en ropa interior, mandó fotos de su miembro, un video masturbándose y dijo que vaya a su casa. Y preguntó: ‘¿Eres virgen?'”. 

Después de que recibiera estos repugnantes mensajes, que iban dirigidos a su pequeña, Walter concretó una cita con el acosador, no sin antes contárselo a un amigo policía, al que pidió que no se metiera: “Yo le conté a un policía lo que estaba por hacer, le pedí que no se metiera pero que mandara un móvil para detener a esta persona. En cuanto apareció, le pregunté si era Germán: me hervía la sangre. Apliqué justicia por mano propia: me negaba todo. ¿Qué tengo que hacer con gente así? Yo lo tengo que matar. No quise que interviniera primero la Policía porque quería tenerlo frente a frente. ¿Y si esto le pasa a otra nena? Porque este loco está suelto. ¿Por qué hay que esperar a que viole para que termine tras las rejas?”.

Cuando se encontró con el malnacido, Walter le gritó “¿¡Por qué no me enseñas en pene a mí!?” y, acto seguido, le dio la paliza de su vida: “Fui a matarlo, sentí ganas de matarlo aunque sé que no lo podía hacer; creo que es lo que haría cualquier padre”.

Después de los golpes y de que interviniera la Policía de Buenos Aires, Walter ha sido denunciado por agresión por el acosador, mientras que él ha quedado en libertad tras ser detenido. En el registro de la vivienda del procesado la policía se incautó de aparatos electrónicos, entre ellos un ordenador.  

Fuente: Clarín