
El programa de citas First Dates se ha consolidado como uno de los espacios televisivos más queridos por la audiencia de Cuatro. Gracias a su diversidad de solteros y la impecable conducción de Carlos Sobera, cada emisión sorprende con nuevas historias. En el episodio del lunes 17 de marzo, uno de los participantes más comentados fue Pedro, un madrileño de 51 años con una personalidad marcada. «Yo no soy un tío dominante, soy un tío ‘no me toques los coj… Si yo te digo, por ejemplo, que a mí eso no me gusta o no voy a hacer eso, pues ya sabes», expresó de manera contundente en su presentación.
Pedro, quien trabaja en dirección de fotografía publicitaria y tiene experiencia como instructor militar, dejó en claro sus exigencias en una pareja. «Hay muchas mujeres que son ‘tocahuevos’ y te obligan a hacer cosas que no quieres. Te lían la cabeza con cualquier cosa», comentó.
En cuanto a su tipo ideal de mujer, fue muy específico: «Me gustan las mujeres que se cuidan y son saludables, de cabeza y cuerpo. La belleza está en el interior, pero si lo cuidas bien. Una mujer para que a mí me guste tiene que ser la de ‘no me toques los coj…'». La persona que compartiría la velada con Pedro era Bárbara, una argentina de 31 años. Su personalidad contrastaba con la de Pedro: «Disciplinada y centrada no lo soy. Voy a mi bola y me gusta improvisar», reveló en su presentación.
Su primera impresión al conocerlo fue honesta: «No me pareció hermoso, pero quizás con la manera de ser va a mejor». Sin embargo, Pedro no tardó en emitir su juicio sobre su aspecto físico. «Lo primero que he pensado es que no hace nada de ejercicio. No la veo estilizada, siento decirlo así. Hace poco hincapié en darle forma a su masa muscular», afirmó sin filtros.
Pedro demostró ser un hombre meticuloso con su alimentación. «¿Para qué voy a desayunar porras con chocolate? Si luego voy a estar todo el día jodido con un hinchazón de tripa», explicó. Por su parte, Bárbara no compartía su obsesión con la comida saludable: «Ya me ha pasado de salir con personas que están obsesionadas con la alimentación. Todo lo que estás comiendo te hacen un comentario sobre eso».

Otro tema que generó discrepancias fue la visión de Pedro sobre las relaciones y la maternidad. «Como soy fan del reduccionismo, también reduje el hecho de tener hijos. No estaba de acuerdo en tener hijos», comentó. Sin embargo, para Bárbara, su manera de expresarse fue incómoda: «No me gustó la parte donde culpó a la mujer de todo. Salgo dos días con él y me echa las culpas de todo. No entendí qué quiere, si una amiga, pareja o nada. Solo quiere alguien que se amolde a él».
En un momento de la cita, Pedro se interesó en la vida íntima de Bárbara y lanzó una pregunta directa: «¿Has hecho un trío?». La argentina respondió afirmativamente, lo que generó una reacción de rechazo en Pedro. «Me da un asco tremendo, te tienes que duchar constantemente y darte con lejía antes y después. Con todas las enfermedades venéreas que hay por ahí», expresó con firmeza.
Finalmente, llegó el momento de la decisión y ambos coincidieron en que no habría una segunda cita. «No tendría una segunda cita porque no congeniamos. Yo también quiero lo que yo quiero, no vamos a poder encajar eso», afirmó Bárbara. Pedro también lo tuvo claro: «No tenemos los mismos pensamientos en ciertas cosas».
Así terminó una de las citas más tensas y comentadas de First Dates, demostrando que no siempre es fácil encontrar a la persona ideal en una primera impresión.