Un soltero de ‘First Dates’ revela el motivo de su gusto especial por las colombianas: «Fui a Colombia y…»

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‘First Dates’, el popular programa de citas que conquista las pantallas alrededor del mundo, regresó una vez más a la parrilla de Cuatro, dejando a su paso nuevos momentos llenos de romanticismo y personalidades únicas. En esta nueva emisión, una de las citas que más ha llamado la atención ha sido la de Rubén y Claudia, una pareja que ha vivido una velada tan inusual como interesante.

Rubén, un operario de la construcción de 45 años procedente de Zaragoza, se mostró muy auténtico desde el primer momento. “Por qué no decirle a una persona que quieres realmente ‘te quiero’. Si yo te quiero a ti, te lo digo: ‘te quiero’”, expresó con total honestidad. En lo sentimental, confesó que tiene un rol más bien pasivo: “Tranquilo, pues me adapto a la situación. Yo no me quiero casar, pero si estás tú con una persona que su ilusión es casarse no se puede ser egoísta”, compartió con madurez.

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Una mezcla caribeña y química instantánea

Rubén también dejó claro que siente especial atracción por las mujeres colombianas: “Me gustan mucho las chicas de Colombia. Fui a Colombia y… ¡extraordinario!”, dijo entusiasmado. Su cita, Claudia, de 37 años, trabaja como técnica de farmacia y también vive en Zaragoza. “Mi padre es canario y mi madre es colombiana. Tengo una mezcla ahí un poco caribeña”, explicó sobre sus raíces.

El flechazo inicial fue evidente. Rubén no escatimó en halagos: “Viene bien vestida, viene bien peinada, es guapa, tiene buen tipo y es colombiana”, dijo visiblemente encantado. La distancia no sería un problema entre ellos, ya que comparten ciudad. A Claudia le atrae la gente del norte, por lo que descubrir que Rubén es gallego de nacimiento fue un punto a su favor.

Coincidencias, diferencias y piropos nerviosos

Durante la cita, ambos mostraron tener una vida activa, aunque con diferentes preferencias horarias: ella prefiere la noche y él las salidas vespertinas. Rubén admitió que su ritmo ha cambiado con los años: “A mí antes me gustaba salir mucho, pero ya tengo 45. Eso va bajando”, reconoció. La atracción física fue mutua y, a medida que Claudia lanzaba piropos, Rubén no podía evitar ponerse nervioso. Parecía que el interés era recíproco y que la cita podría tener un final prometedor.

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Un final inesperado con sabor a posibilidad

En el momento de tomar una decisión, Rubén fue claro con sus intenciones: deseaba seguir conociendo a Claudia. La definió como una mujer extraordinaria y mostró interés en un segundo encuentro.

Sin embargo, Claudia frenó el entusiasmo al confesar que, por ahora, prefería que se quedaran como amigos. Cree que Rubén aún tiene cosas que resolver a nivel personal, aunque dejó una puerta abierta al futuro: no descartó que más adelante pueda surgir algo más entre ellos.

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