Una ciudad se queda en la oscuridad más absoluta: ya no verá el sol hasta 2024

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Ya no volverá a ver el sol hasta el 23 de enero de 2024.

La luz solar es esencial para la salud física y mental de las personas, ya que influye en la producción de hormonas, vitaminas y neurotransmisores que regulan el estado de ánimo, el sueño, el apetito y el sistema inmunológico. Sin embargo, durante el invierno, los días se acortan y la exposición al sol se reduce, lo que puede tener efectos negativos en el bienestar de muchas personas.

Que se lo digan a los habitantes de Utqiagvik, una ciudad situada en el extremo norte de Alaska, que se despidieron del sol el pasado 18 de noviembre. Desde entonces, viven sumidos en una oscuridad casi total que durará más de dos meses, hasta el 23 de enero de 2024, cuando el astro rey volverá a asomarse por el horizonte. Este fenómeno, conocido como la “noche polar”, afecta cada año a esta localidad de más de 4.000 habitantes, que se encuentra dentro del Círculo Polar Ártico.

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La causa de esta prolongada ausencia de luz solar es la inclinación del eje terrestre, que hace que durante el invierno boreal, el hemisferio norte quede alejado del sol, mientras que el hemisferio sur recibe más radiación. Esto provoca que en las regiones polares, el sol permanezca por debajo del horizonte durante varios días o semanas, dependiendo de la latitud. En el caso de Utqiagvik, la ciudad más septentrional de Estados Unidos, el sol se oculta durante 66 días.

Un espectáculo visual.

Aunque durante este periodo no hay un verdadero amanecer, tampoco hay una oscuridad absoluta. Durante unas horas al día, el cielo se tiñe de tonos rojizos y azulados, creando un espectáculo visual conocido como el “crepúsculo civil”. Sin embargo, el sol nunca llega a salir del todo, y la temperatura media ronda los -12°C, con mínimas que pueden alcanzar los -30°C.

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La vida en Utqiagvik se adapta a estas condiciones extremas, y sus habitantes aprovechan el crepúsculo para realizar sus actividades cotidianas, como ir al trabajo, a la escuela o al supermercado. También practican deportes de invierno, como el esquí o el hockey sobre hielo, o disfrutan de la naturaleza y la cultura inuit, el pueblo originario de la zona.

La “noche polar” tiene su contrapartida en el verano, cuando el sol brilla durante las 24 horas del día, desde el 11 de mayo hasta el 18 de agosto. Este fenómeno, llamado el “sol de medianoche”, compensa la falta de luz del invierno, y permite a los habitantes de Utqiagvik disfrutar de actividades al aire libre, como la pesca, el senderismo o el avistamiento de animales.

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Utqiagvik no es la única ciudad del mundo que experimenta la “noche polar” y el “sol de medianoche”. Otras localidades situadas en el Círculo Polar Ártico, como Murmansk en Rusia o Tromsø en Noruega, también se ven afectadas por estos cambios drásticos en el ciclo de luz y oscuridad. Estos lugares son un destino turístico para los aventureros que quieren vivir una experiencia única y diferente.

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