Una española va al restaurante de José Andrés en EEUU y su opinión tras probar el jamón y la tortilla de patatas es ya viral: «Está regulera»

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Cada vez es más habitual —no solo en España, sino en muchos países— planificar con lupa el restaurante al que acudir el fin de semana. Ya no basta con salir a cenar: ahora se comparan valoraciones, se revisan vídeos de Instagram donde los platos lucen impecables y se atiende a la recomendación del amigo experto, el ‘comiditas’ del grupo. La experiencia gastronómica empieza mucho antes de sentarse a la mesa.

Ese interés creciente hace que muchos opten por ahorrar para darse un capricho y reservar en un local de categoría, ya sea considerado de ‘lujo’ o capitaneado por un chef con prestigio en el panorama nacional. Nombres como DiverXo de Dabiz Muñoz, Bibo de Dani García o el aclamado Disfrutar suelen aparecer rápidamente en la conversación cuando se habla de alta cocina española.

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Una española en busca de sabor patrio en Estados Unidos

Pero, ¿qué ocurre cuando el restaurante de un chef español reconocido se encuentra fuera de nuestras fronteras? No es una situación habitual, aunque sí fue el caso de Marta, una joven española que trabaja como ‘au pair’ en Estados Unidos y que decidió viajar hasta Chicago para probar la propuesta gastronómica de Jaleo, el establecimiento del chef José Andrés.

“Lo primero que he visto en la puerta es una pata de jamón. Me muero”, relataba entusiasmada en TikTok nada más llegar. Su estreno en la carta fueron las croquetas de pollo. “I’ts so good”(“está muy bueno”), comentaba tras probarlas. Para Marta, la experiencia fue casi un viaje de vuelta a casa: aseguró que comer allí era sentirse “como si estuviera comiendo en España”.

Luces y sombras en la experiencia

La joven también contó que otros clientes habían pedido una paella con “una pinta increíble”. Sin embargo, no todo fueron elogios. La tortilla de patatas —que, según mostraba en el vídeo, estaba poco cuajada— no terminó de convencerla: “No es la mejor tortilla de patata. Regulera”.

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Aun así, el balance general fue muy positivo. La fideuá negra con gambas le pareció “buenísima”, mientras que el pulpo a la gallega se llevó la máxima puntuación: “10 de 10”. Tanto es así que Marta concluyó que “cogería otro avión de nuevo sólo para ir a comer ahí de nuevo”.

¿Cuánto cuesta la experiencia?

La gran duda para muchos espectadores era el precio. Según mostró en TikTok, la cuenta ascendió a 150 euros para dos personas, es decir, 75 euros por comensal. Una cifra que, a su juicio, en Estados Unidos “merece la pena sabiendo lo que vale en España”.

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@martarodrigzgCogeria otro avion a Chicago ahora mismo solo para ir a comer ahi de nuevo 🥹🥹 ig: martarodriguezgomez98

♬ sonido original – Martarodrigz ᵕ̈

Precisamente José Andrés habló hace un tiempo sobre la realidad de muchos restaurantes y puso el foco en un producto estrella: las croquetas. En una entrevista, explicó que en numerosas cocinas proliferan croquetas que llegan prácticamente elaboradas y solo necesitan freírse. Esto puede deberse a la falta de personal, de espacio o, simplemente, a que «porque es un buen producto que se compra y se sirve y tiene una muy buena calidad igualmente».

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El debate sobre lo casero y lo comprado

En ese sentido, el chef reflexionó sobre la iniciativa en Francia de obligar a indicar si los productos se preparan íntegramente en cocina. A su juicio, la propuesta «es buena idea, pero tenemos que ser cuidados porque hay productos que estamos comprando, que son de una calidad increíble y no hacen que tu cocina sea menos casera».

Una declaración que reabre el debate sobre qué significa realmente cocinar “desde cero” y hasta qué punto el uso de elaboraciones externas resta autenticidad a la experiencia gastronómica.

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