Una mujer descubre, casi un año después de casarse, que su marido era también una mujer

Una mujer, de 22 años, se llevó la sorpresa de su vida cuando descubrió que su marido en realidad no era un hombre sino una mujer, después de llevar 10 meses casados.

La joven, de la que solo han trascendido sus iniciales, N.A., vive en Jambi City (Indonesia) y afirmó que durante todo ese tiempo nunca se dio cuenta de que, su aparente esposo, fuera una mujer.

N.A. conoció a su futuro esposo en una aplicación de citas  y tras conocerse le dijo que su nombre era Ahnaf Arrafif, que trabajaba como médico y que había estudiado la carrera de Medicina en un país extranjero.

Durante un par de semanas, los jóvenes mantuvieron contacto por mensajes móviles hasta que decidieron que ya era hora de conocerse en persona. Por lo que Ahnaf viajó a ver a N.A. y se quedó en su casa alrededor de 10 días, comportándose en todo momento con ella de manera encantadora.

Ambos empezaron a salir, e incluso Ahnaf ayudó personal y económicamente a los padres de su nueva pareja, que en ese momento estaban enfermos. Un detalle por el que N.A. reconoce que sintió que había conocido al ‘hombre perfecto’. Ahnaf le propuso matrimonio algunas semanas más tarde y la mujer, accedió encantada, con la bendición de sus padres.

NA y Ahnaf se acabaron casando, pero aunque en un principio parecían muy felices, tanto su nueva esposa como su familia empezaron a sospechar tras notar cosas extrañas sobre el joven que encendieron sus alarmas. Por un lado, su marido nunca accedió a que la joven conociera a sus padres, ni a ningún familiar. Por otro lado, su flexible horario que en absoluto coincidía con el de un médico, además de cierto renombre, como le comentó ser a N.A.

Su mujer y su suegra notaron también que Ahnaf nunca se quitaba la ropa delante de los demás, ni siquiera de su esposa. Incluso cuando ambas notaron que tenía ‘dos bultos’ en el pecho y le preguntaron por ello, su esposo les contestó que se trataba de un problema hormonal.

Y así siguieron un tiempo, hasta que un día Ahnaf llegó a casa y se preparó para ducharse, entonces la mujer y su madre le exigieron que se desnudara completamente para demostrar que era un hombre. Incapaz de poder salir de la situación, se tuvo que quitar la ropa, revelando ambas barruntaban desde hacía un tiempo, que en realidad era una mujer.

Una vez descubierto el engaño, acabó reconociendo que su verdadero nombre era Erayani y que había mentido en casi todo lo que había contado sobre su vida, incluido su trabajo.

N.A. denunció por todo el engaño sufrido a Erayani y durante el juicio contó al Tribunal como  el matrimonio había tenido intimidad en varias ocasiones, pero ‘su aparente marido’ usó sus manos para complacer a su esposa, sin que ella sospechara nada. En la sentencia final del caso, Erayani deberá responder a sanciones por falsificar sus calificaciones como médico, pero no por haberse hecho pasar por un hombre.