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Uno de los amigos de Esther López habla a la prensa, y destapan la contradicción de sus declaraciones

Una investigación «errática».

El caso de Esther López sigue lleno de incógnitas. En primer lugar, se sabe con certeza que Esther falleció en las primeras horas de la mañana del 13 de enero. Concretamente, la Guardia Civil sitúa su muerte entre las 05:40 y las 05:50 horas. El cuerpo de Esther no presentaba heridas de defensa ni señales externas de violencia.

Las últimas personas que vieron a Esther con vida fueron Óscar y Carlos, ambos de su círculo de amistades. La Guardia Civil los puso bajo su radar, pero no ha encontrado nada suficientemente contundente contra ellos. Además, los análisis tampoco detectaron ni un solo rastro de Esther López en la casa o los vehículos de Ramón «El Manitas», el único detenido por el caso, que a pesar de estar en libertad sigue siendo investigado y debe comparecer en el juzgado como medida cautelar.

Actualmente, una de las hipótesis que se barajan sobre la causa de la muerte de Esther López es que fuera atropellada. Agentes de la Guardia Civil estuvieron efectuando mediciones en el lugar donde se halló su cadáver para comprobarlo.

Óscar, uno de los investigados por la desaparición de Esther López, rompió su silencio.

Óscar es uno de los principales investigados por la desaparición y muerte de Esther López aunque se trata de un amigo de toda la vida de la joven y su familia. En El Punto de Mira hablaron con él, uno de los investigados por la desaparición de Esther López: «Estuve con ella hasta las dos y pico, luego no», dijo.

Ante la insistencia de la periodista, recordó que todas sus declaraciones están en manos de la Guardia Civil. En En El Punto de Mira destacaron precisamente ese hecho: se trata de varias declaraciones, ya que dio hasta tres versiones distintas, hecho que le colocó en el punto de mira de la policía.

Tal y como explicó en En El Punto de Mira el periodista Alfonso Egea, experto en casos como el de Esther, tanto Óscar como el segundo amigo con el que Esther pasó parte de la noche cayeron en contradicciones en sus declaraciones ante los investigadores.

Para Alfonso Egea, la clave podría estar en treinta minutos, el tiempo que Esther y los dos amigos con los que viajaba en coche estuvieron parados en un descampado cercano al restaurante La Maña. Según Egea, los amigos de Esther no quisieron reconocer «por no sentirse orgullosos» lo que hicieron en compañía de la joven en ese lugar durante media hora.

El tiempo que Esther y los dos amigos pasaron en ese lugar podría arrojar luz en los misterios que aún rodean la desaparición y posterior muerte de la joven.