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“Llevaba semanas haciéndolo”: las pistas que dió Veronica Forqué a sus vecinos de que planeaba quitarse la vida

El fallecimiento de Verónica Forqué ha dejado en shock al mundo de la cultura. La actriz falleció el pasado lunes a los 66 años, siendo una de las grandes leyendas del cine español. Forqué ha rodado con los grandes directores del país y su filmografía habla por sí misma de su talento, al igual que sus premios.

El pasado lunes, horas antes de que confirmaran el fallecimiento de la actriz, su hija María Forqué se había pasado por su casa. Se trata del hogar familiar, en el que residieron los padres de la intérprete durante muchos años. De acuerdo con algunas fuentes, la joven chica abandonó el inmueble de la calle Víctor de la Serna un poco antes de las 11:00.

María pasó unos minutos con su madre. Antes de marcharse, había tomado algo en la cocina, que pudo ser un “zumo de naranja”, según algunos medios. Eso sí, no dejó sola a su madre, ya que estaba en compañía de una persona de su círculo de amistades.

Verónica Forqué sufría una profunda depresión desde hacía tiempo. Se agudizó a raíz de la separación de su marido y de la muerte de su hermano en 2014. Además, fue duro para ella que su hija se fuera a vivir una temporada a Asia. La última vez que se le pudo ver en televisión fue hace apenas unas semanas, ya que era una de las participantes de la última edición de Masterchef Celebrity.

Comenzó a regalar sus pertenencias entre sus vecinos semanas antes de su muerte

Ahora, el programa de Telecinco ‘Socialité’ ha desvelado los últimos movimientos de la actriz con perspectiva resultan algo sospechosos. Según esta información, la actri llevaba semanas desprendiéndose de sus objetos personales y cotidianos: “Comenzó a regalar entre sus vecinos sus cosas personales como un robot de cocina o una plancha eléctrica”.

El testimonio de sus vecinos es inquietante ya que aseguran que paseaba ocultándose, acompañada únicamente de su perro y que apenas se veía con nadie: “Además de regalar sus cosas apenas bajaba a la calle, y si salía lo hacía escondida bajo un gran gorro y unas grandes gafas de sol”.

Esta información podría confirmar que la decisión de Verónica Forqué ya estaba tomada desde algún tiempo y llama la atención que nadie diera una voz de alarma ante los claros indicios de que algo no estaba bien.