La pareja de informadores más discreta.
Vicente Vallés y Ángeles Blanco son dos nombres icónicos del periodismo español. Él, con 61 años, es el rostro de Antena 3 Noticias 2, mientras que ella, a sus 52, lidera Informativos Telecinco. Sin embargo, más allá de las cámaras, forman una de las parejas más enigmáticas y sólidas de la televisión. Juntos desde hace más de dos décadas, su relación se hizo pública hace solo diez años, y desde entonces, han compartido pocos detalles sobre su vida privada, siempre manteniendo una marcada discreción.

Uno de los aspectos que más llama la atención de su historia es su “rivalidad laboral”. Mientras Ángeles trabaja en Mediaset, Vicente lo hace en Atresmedia, dos grupos mediáticos que compiten ferozmente por la audiencia. A pesar de este aparente enfrentamiento profesional, han sabido manejar la situación con humor y profesionalismo. «El único tema que logra crear disputas entre ellos es el fútbol», bromeó Vallés durante una visita a El Hormiguero, dejando claro que la armonía reina en su hogar, incluso con sus diferencias deportivas.
Su relación no solo desafía la lógica televisiva, sino también las distancias. Viven en una casa estratégicamente ubicada en la zona norte de Madrid, equidistante de los estudios de ambas cadenas. Este detalle, aunque pequeño, refleja la meticulosa planificación que rige su día a día.
El lado más personal de Vicente Vallés.
Vicente Vallés no solo es conocido por su éxito como periodista, sino también por su sorprendente historia de superación. Criado en Vallecas, en un entorno humilde, nunca ha renegado de sus orígenes. En una entrevista con Zenda Libros, compartió: “Nací en un barrio de chabolas detrás del campo del Rayo Vallecano. Era un entorno muy modesto, pero lleno de esfuerzo y cariño.” Desde allí, Vallés construyó una carrera brillante que comenzó en la radio y lo llevó por diferentes cadenas hasta consolidarse como una de las caras más respetadas de la televisión.

A lo largo de los años, Vicente también exploró el ámbito empresarial con la creación de una sociedad dedicada al contenido periodístico. Aunque no se conocen detalles sobre su actividad actual, lo que sí es evidente es que su pasión por la comunicación sigue siendo el eje central de su vida profesional. A su lado, Ángeles ha sido un apoyo constante, aunque ella ha preferido mantenerse exclusivamente en el ámbito televisivo.
Una vida de familia y tranquilidad.
La familia Vallés-Blanco reside en un chalet que combina modernidad y calidez. Decorada con predominio del blanco, su casa transmite tranquilidad y refleja su estilo de vida discreto pero acogedor. Este mes de diciembre, la pareja ha decidido compartir un poco de su intimidad con sus seguidores en redes sociales al mostrar cómo han decorado su hogar para la Navidad. El árbol, que su hijo Daniel se encarga de coronar con la estrella, brilla con una decoración tradicional que añade calidez al ambiente.
En el salón, destacan elementos como una chimenea acogedora, estanterías repletas de fotos familiares y cuadros modernos que aportan un toque de personalidad. Este espacio, donde convergen tradición y modernidad, es testigo del día a día de una familia que ha sabido encontrar el equilibrio entre lo profesional y lo personal. Ángeles y Vicente comparten este hogar con Daniel, su hijo de 11 años, y ocasionalmente, con los hijos mayores de Vallés fruto de una relación anterior.
Un equilibrio entre trabajo y familia.
Aunque su agenda laboral es exigente, la pareja ha aprendido a priorizar los momentos en familia. Ángeles, quien durante años trabajó en los informativos de fin de semana, admitió en una entrevista a VerTele lo difícil que fue conciliar su vida profesional con la personal. “No sabía lo que era ir al cine con mi hijo un domingo o asistir a los cumpleaños familiares,” confesaba. Sin embargo, su cambio al informativo diario le permitió recuperar esos momentos tan valiosos.
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Con más de 25 años juntos, Vicente y Ángeles siguen siendo un ejemplo de cómo mantener una relación sólida en un entorno tan exigente como el televisivo. Aunque rara vez comparten detalles de su vida personal, su historia refleja el esfuerzo y la dedicación que hay detrás de su aparente normalidad.
Su casa, su familia y su amor por el periodismo son el reflejo de una vida bien equilibrada y repleta de pequeños grandes logros. En estas fechas navideñas, la pareja demuestra que, más allá de las audiencias y la rivalidad televisiva, lo importante es el hogar que han construido juntos. Una historia de éxito profesional y personal que inspira tanto como intriga.