Una herida que no cierra: Nueve años sin Diana Quer

Este viernes 22 de agosto de 2025 se cumplen nueve años del crimen que sacudió a toda España. Diana Quer, una joven madrileña de 18 años, desapareció durante una madrugada de verano en A Pobra do Caramiñal (A Coruña), y su trágico final marcó un antes y un después en la conciencia social del país.
Un asesino entre rejas… pero el dolor sigue libre
El autor de su muerte, José Enrique Abuín Gey, alias ‘El Chicle’, fue condenado por asesinato, agresión sexual y detención ilegal. Hoy sigue encerrado en la prisión de Villahierro, en León, cumpliendo una pena de prisión permanente revisable. Sin embargo, aunque él esté tras los barrotes, el sufrimiento de la familia Quer continúa sin alivio.
El recuerdo imborrable de una hija que se fue demasiado pronto
A lo largo de estos nueve años, los padres de Diana han mantenido vivo su recuerdo. En este nuevo aniversario, tanto su padre, Juan Carlos Quer, como su madre, Diana Pinel, han compartido mensajes conmovidos, llenos de amor, rabia y resignación.
Mientras el padre enviaba «besos al cielo», fue la madre quien publicó un emotivo texto en su cuenta de Instagram acompañado de una fotografía de su hija, en un mensaje que ha calado hondo en quienes lo han leído.
“Hoy llega otra vez este día que me pesa en el alma, el 22. Un día que nunca debió existir, un día que me arrancó de golpe la ilusión de seguir caminando a tu lado. Desde entonces, mi corazón late distinto, como si cada golpe llevara tu nombre y mi llanto”.
El amor de madre que ni la muerte puede romper
Con palabras cargadas de sentimiento, la madre de Diana describe un vacío imposible de llenar. Nueve años no han sido suficientes para mitigar el dolor ni para aceptar la pérdida. Lo que sí permanece, como ella misma dice, es el amor:
“Duele, mi amor, duele hasta los huesos. Pero en medio del dolor, también hay algo que me sostiene: saber que fuiste, eres y serás mi hija, mi orgullo, mi razón más grande. El amor que siento por ti no lo pudo borrar ni la vida ni la muerte, porque ese amor es sagrado y eterno”.
A lo largo del texto, llama a su hija con ternura: “Diani”, y deja claro que, a pesar del tiempo, la conexión entre madre e hija sigue viva.
“Diani, mi niña, aunque el 22 me rompa, yo sigo aquí. Y seguiré escribiéndote, hablándote, amándote más allá de todo dolor. Porque el amor de una madre nunca se apaga. Con todo lo que soy y todo lo que me queda. Tu mami”.
Una memoria colectiva que sigue exigiendo justicia
Diana Quer se ha convertido en un símbolo de lucha, de dolor y de memoria. Cada año que pasa, su historia se recuerda no solo por la injusticia cometida, sino también por el legado emocional que ha dejado en miles de personas.
Nueve años después, el dolor sigue latiendo con fuerza, y su familia continúa transformando ese sufrimiento en amor, recordándola con la misma intensidad con la que una madre ama: más allá del tiempo, del crimen y de la muerte.