España entra en fase epidémica de gripe: se preparan medidas urgentes

La gripe ha dicho “aquí estoy” antes de lo previsto y ya ha cruzado el umbral epidémico en España, según el último boletín epidemiológico publicado por el Instituto de Salud Carlos III. Este inesperado repunte ha encendido todas las alarmas en el Ministerio de Sanidad, que ya ha convocado una reunión de la Comisión de Salud Pública para este mismo miércoles. Sobre la mesa estará el respaldo a un protocolo común de actuaciones frente a la gripe, y entre las medidas que podrían recuperarse destaca una que todos recordamos bien: la obligatoriedad del uso de mascarilla en hospitales y otras situaciones consideradas de alto riesgo. Este escenario, que parecía del pasado, vuelve a ponerse en el centro del debate sanitario.
El virus se adelanta: la variante K, posible culpable
Este adelanto inusual de la temporada gripal no es exclusivo de España. José Antonio López, catedrático de Microbiología del Departamento de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid, ha explicado en una entrevista en el programa La Brújula que este fenómeno se está observando prácticamente en todo el hemisferio norte. De hecho, países como Japón ya han experimentado un fuerte impacto de la gripe este año. En el caso de España, señala el experto, el virus «se ha adelantado un par de semanas». Esta anomalía ha llevado a los científicos a analizar a fondo las cepas en circulación. En estos momentos, se están secuenciando numerosos virus para identificar si una nueva variante, conocida como la variante K, está detrás de este comportamiento inusual.
¿Y la vacuna? Sigue siendo clave, aunque con matices
El doctor López no se anda con rodeos cuando se trata de prevención: «la vacunación sigue siendo la barrera más eficaz preventiva contra la infección por gripe», asegura con rotundidad. A pesar de la aparición de la variante K, que surgió después de que se decidiera la composición de la vacuna estacional, y que podría haber mermado «sensiblemente» su eficacia, el microbiólogo insiste en que hay que vacunarse «lo antes posible». Su mensaje va especialmente dirigido a los grupos de riesgo: personas mayores, inmunodeprimidas, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. La vacuna, aunque quizás no sea perfecta este año, sigue siendo el mejor escudo disponible frente a la gripe.
Mascarillas, ventilación y sentido común: las medidas que vuelven (o que nunca se debieron ir)
Además de la vacunación, López lanza un mensaje claro sobre otras medidas preventivas que considera fundamentales, sobre todo en contextos vulnerables como hospitales y centros de salud. Según el catedrático, «el uso de mascarilla tendría que estar siempre recomendado» en estos espacios. Y en momentos como el actual, donde el virus ya circula ampliamente, «es perfectamente plausible que se ponga esa obligatoriedad». Se trata de una recomendación que probablemente reciba el visto bueno en la reunión de la Comisión de Salud Pública, lo que marcaría el regreso oficial de la mascarilla a ciertas situaciones cotidianas.
Repetimos lección: ventilar, lavarse las manos y quedarse en casa si estás mal
Más allá de las grandes decisiones políticas o sanitarias, hay medidas de sobra conocidas que siguen siendo tan eficaces como en los peores días de la pandemia. López recuerda que ventilar unos minutos al día las viviendas sigue siendo una forma muy útil de reducir la carga viral en el ambiente —incluso frente a hongos—. También insiste en la higiene de manos frecuente como barrera eficaz contra la transmisión de virus, y en el uso de mascarilla si se presentan síntomas respiratorios y no se puede evitar salir de casa. «Son medidas que ya se implementaron en su momento, pero que estamos olvidando con mucha facilidad», lamenta el experto, dejando claro que no se trata de alarmar, sino de actuar con cabeza.
Un invierno que empieza fuerte y que exige responsabilidad
Todo apunta a que el invierno de 2025-2026 no va a ser precisamente tranquilo en términos epidemiológicos. El adelanto de la gripe, la circulación de nuevas variantes y la fatiga social respecto a las medidas preventivas podrían configurar un cóctel complicado para el sistema sanitario. Por eso, las autoridades insisten en reforzar la vacunación y no descartan aplicar medidas más estrictas si el escenario empeora. El regreso de la mascarilla a los hospitales puede ser solo el principio si no actuamos con responsabilidad. Como siempre, la mejor defensa sigue siendo una ciudadanía informada y consciente del papel que juega en la contención de los virus respiratorios.