Alarma por la variante K de la gripe: “Lo peor está por llegar”, advierte un virólogo en TVE

La gripe estacional ha pegado un giro inesperado este diciembre con una variante que ha encendido todas las alertas sanitarias. En una entrevista concedida al programa ‘Mañaneros 360’ en La 1 de TVE, el virólogo José Antonio López Guerrero ha puesto voz científica al creciente temor que se extiende por los hospitales de toda España: la llamada *variante K* del virus gripal está provocando un aumento acelerado de los contagios y comienza a generar una presión hospitalaria preocupante. Con una tasa de incidencia actual de 600 casos por cada 100.000 habitantes, las previsiones no son halagüeñas: se espera un repunte todavía mayor tras el puente de diciembre.
Una variante más contagiosa… y por eso más peligrosa
Durante la entrevista, la periodista Adela González introdujo el tema con una frase contundente: “Los expertos nos lo están diciendo: lo peor de la gripe está por llegar”. A continuación, formuló la pregunta clave al experto: ¿estamos ante una variante *muy peligrosa* o *solo muy contagiosa*? La respuesta del virólogo no dejó lugar a dudas. “Al ser más contagiosa, es más peligrosa”, sentenció José Antonio López Guerrero. Explicó que esta variante de la gripe, aunque perteneciente al mismo tipo de virus contra el que nos vacunamos cada año, ha sufrido mutaciones muy específicas. Estas alteraciones afectan precisamente a la zona que el virus utiliza para penetrar en nuestras células, haciéndolo más resistente a la inmunidad generada por la vacuna estacional.
Los hospitales, en el punto de mira ante una avalancha de casos
Lo que preocupa especialmente a los virólogos no es tanto la agresividad del virus en cada paciente como su potencial para colapsar el sistema sanitario. “Es más transmisible y, en el conjunto de la población, eso lo hace más peligroso porque acaba tensionando los hospitales”, alertó López Guerrero. En otras palabras: aunque la sintomatología no sea más severa de lo habitual (algo que aún está en estudio), el alto número de casos simultáneos puede derivar en un problema estructural en los servicios de salud, ya de por sí presionados en estas fechas invernales.
La vacuna sigue siendo útil, aunque no perfecta
Ante este escenario, el virólogo hizo una recomendación clara y rotunda: vacunarse, incluso ahora, sigue siendo clave. “Nunca es tarde”, recalcó, subrayando que aunque la vacuna no sea 100% efectiva para evitar el contagio, sí es altamente eficaz para prevenir las formas más graves de la enfermedad y la hospitalización. Eso sí, reconoció un inconveniente importante: esta variante comenzó a circular en Europa después del diseño de la vacuna estacional. Esto ha disminuido su eficacia frente a la variante K, pero “no la convierte en inútil”, insistió. Frente a los discursos negacionistas, dejó claro que la inmunización puede marcar la diferencia entre pasar unos días con fiebre en casa… o acabar en la UCI.
Hemos olvidado las lecciones del COVID
En uno de los momentos más críticos de la entrevista, López Guerrero lamentó que la sociedad parece haber desaprendido las lecciones que nos dejó la pandemia de coronavirus. “Estamos malacostumbrados a que los medios nos tutelen sin tomar remedios por iniciativa propia”, afirmó. A su juicio, la ciudadanía ha relajado peligrosamente conductas que deberían haberse mantenido en el tiempo: lavarse las manos con frecuencia, ventilar las estancias, no salir de casa con síntomas, o al menos, usar mascarilla en lugares cerrados.
“No hay que esperar a que Sanidad nos obligue a llevarla”
A modo de cierre, el virólogo hizo un llamamiento a la responsabilidad individual. “La higiene sigue siendo importante, o la ventilación de casa unos minutos”, recordó. Y fue más allá: “Si tenemos sintomatología, evitar ir a trabajar o salir de casa, estupendo. Y si no podemos, hay que usar la mascarilla”, recomendó, lanzando una indirecta directa a aquellos que esperan siempre órdenes oficiales para actuar. “No hay que esperar a que Sanidad nos obligue a llevarla”, remató con contundencia.
Una Navidad marcada por la variante K
Con las fiestas a la vuelta de la esquina, el mensaje de los expertos es claro: estamos a tiempo de frenar el impacto de esta variante, pero para ello es imprescindible actuar con sensatez. Vacunarse, ventilar, protegerse y pensar en los demás. Porque el virus no entiende de cenas familiares ni de compras navideñas. Y si algo nos enseñó la pandemia, es que ignorar las advertencias científicas siempre sale caro. Esta vez, la ciencia ya ha hablado. La decisión, como siempre, está en nuestras manos.