Vecinos de Gélida alertan de lo que pasó realmente en el nuevo descarrilamiento de un tren de Rodalies

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Una noche marcada por la tragedia en las vías de Gélida


La localidad de Gélida, en la provincia de Barcelona, vivió una de sus noches más negras cuando un tren de Rodalies impactó contra un muro que se había desprendido a causa de las intensas lluvias. El accidente dejó un balance devastador: un maquinista fallecido y una veintena de heridos, cinco de ellos en estado grave. Sin embargo, más allá de las cifras oficiales, lo que realmente estremeció fueron los relatos de los vecinos, testigos directos del caos y la angustia que se apoderaron del municipio en cuestión de minutos.

“No me contesta, no puedo hablar con él”: la angustia de los familiares

Entre los testimonios más impactantes se encuentra el de Jordi González, un vecino que acudió al lugar del siniestro presa del nerviosismo al saber que un familiar viajaba en el convoy accidentado. Con la voz entrecortada, confesó ante las cámaras del programa Código 10: «Tengo un familiar que no me contesta, no puedo hablar con él». Sus palabras reflejaban el sentimiento compartido por muchos vecinos, atrapados en una espera desesperante sin noticias claras de sus seres queridos, mientras la lluvia seguía cayendo sin dar tregua.

La lluvia, el terreno inestable y una llegada complicada de los servicios de emergencia

La situación se vio agravada por las condiciones meteorológicas. Según relató el propio González, la lluvia había dejado el terreno completamente inestable, dificultando el acceso de los equipos de emergencia. El joven no ocultó su estado emocional al describir una escena dominada por la incertidumbre y el miedo: «Me tiembla hasta el pulso». Cada minuto parecía eterno mientras los vecinos observaban cómo se desplegaban los dispositivos de rescate en un entorno complicado y peligroso.

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Rumores, confusión y versiones cruzadas en las primeras horas

Otros vecinos que participaron en el mismo programa aportaron detalles que contribuyeron al clima de confusión. Algunos aseguraron que en el tren viajaban «dos choferes, uno en prácticas y otro habitual» y que uno de ellos «ha fallecido». Sobre las causas del accidente, se habló de la presencia de obstáculos en la vía, ya que varios testigos afirmaron que «había muchas piedras en la vía», aunque reconocieron que «no lo saben» con certeza. Estas declaraciones evidencian cómo, en los primeros momentos tras el siniestro, la información se mezclaba con rumores en un contexto de máxima tensión.

Pasajeros atrapados y minutos de auténtico pánico

El testimonio colectivo de los vecinos describió una escena caótica: pasajeros atrapados en el interior del tren, gritos, miedo y una sensación generalizada de desconcierto. Los primeros minutos tras el impacto fueron especialmente duros, con personas intentando comprender qué había ocurrido y cómo salir del convoy de forma segura, mientras la lluvia y la oscuridad complicaban aún más la situación.

La rápida alerta al 112 y el despliegue de los equipos de rescate

A pesar del caos inicial, González explicó que la alerta

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