Un río atmosférico: La AEMET avida de lo que está a punto de llegar a la península

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España aún bajo el impacto de los temporales

Mientras gran parte de la Península todavía trata de recuperarse de los efectos devastadores de las borrascas Leonardo y Marta, que han dejado un balance trágico de tres fallecidos, miles de desalojados, embalses al límite de su capacidad y cientos de carreteras cortadas, una nueva amenaza meteorológica ya asoma por el horizonte. El país apenas ha tenido margen para asimilar los daños cuando desde el Atlántico se empieza a perfilar otro episodio de lluvias que podría volver a poner en jaque a numerosas regiones.

La sucesión de temporales ha dejado un escenario especialmente delicado, con suelos empapados y cauces muy cargados, lo que convierte cualquier nueva precipitación en un factor de riesgo añadido. En este contexto, la llegada de una nueva borrasca preocupa tanto a autoridades como a expertos en meteorología.

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Nils, la nueva borrasca que apunta a la Península

La protagonista del próximo episodio de inestabilidad se llama Nils. Esta nueva borrasca avanza desde el Atlántico con rumbo a España y Portugal y amenaza con volver a dejar chubascos en zonas que ya han sufrido de lleno los estragos de los temporales anteriores. No se trata solo de lluvias puntuales, sino de un fenómeno más complejo que podría prolongarse durante varios días.

Desde Meteored explican con claridad el mecanismo que hay detrás de este nuevo temporal: «La llegada de este nuevo río atmosférico canalizará aire muy húmedo desde el Atlántico hacia la Península. Este aporte continuo de humedad favorecerá lluvias extensas, con acumulados más destacados a partir del martes». Un aviso que pone el foco en la persistencia del fenómeno y no solo en su intensidad puntual.

El papel clave del río atmosférico

El elemento más preocupante de la borrasca Nils es la presencia de un río atmosférico, una franja que transporta grandes cantidades de vapor de agua desde zonas tropicales. Este tipo de fenómenos son capaces de generar lluvias continuadas durante horas o incluso días, aumentando notablemente el riesgo de inundaciones.

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Desde Meteored advierten de que esta situación incrementa el peligro de crecidas y desbordamientos, ya que las precipitaciones caerán sobre terrenos que no han tenido tiempo de drenar el agua acumulada en las últimas semanas. La combinación de humedad persistente y suelos saturados es especialmente peligrosa en cuencas fluviales sensibles.

Martes y miércoles, los días más complicados

Entre el martes y el miércoles se espera el episodio de lluvias más intenso. Según las previsiones, las precipitaciones afectarán con especial fuerza al oeste, centro y sur peninsular, así como a zonas de relieve donde el efecto orográfico puede intensificar notablemente la lluvia. No se descartan acumulados muy elevados en puntos concretos.

Durante la jornada del martes, las lluvias se extenderán por gran parte de la Península y ganarán intensidad a lo largo de la tarde. Al final del día, podrían alcanzarse acumulados de hasta 100 l/m² en lugares como Grazalema o el extremo oeste de Galicia. El miércoles, el río atmosférico seguirá incidiendo de lleno sobre España, manteniendo un escenario de lluvias persistentes y localmente moderadas o intensas en amplias zonas.

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Suelos saturados y riesgo de inundaciones

«La situación preocupa especialmente por el estado previo de los suelos, ya muy saturados tras las lluvias de las últimas semanas», avisan desde el organismo meteorólogico. «Esto incrementa el riesgo de escorrentías, crecidas rápidas de ríos y posibles inundaciones en zonas vulnerables, incluso aunque las precipitaciones no sean extremas en cortos periodos de tiempo».

Este aviso subraya que el principal peligro no reside únicamente en lluvias torrenciales, sino en la continuidad de las precipitaciones sobre cuencas ya muy cargadas, donde cualquier aporte adicional de agua puede provocar desbordamientos repentinos.

La continuidad de las lluvias, el gran problema

«Aunque en algunos puntos la precipitación podría perder algo de intensidad puntual, el principal problema será su continuidad en el tiempo», avisan los expertos. «Las lluvias seguirán incidiendo sobre cuencas ya muy cargadas, especialmente en el oeste y sur peninsular, así como en áreas del centro, continuando el riesgo de crecidas rápidas y desbordamientos».

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Este escenario obliga a extremar la vigilancia en ríos, arroyos y zonas inundables, ya que la acumulación progresiva de agua puede generar situaciones críticas incluso sin grandes picos de precipitación.

Viento fuerte en el área mediterránea

Además de la lluvia, el viento será otro de los fenómenos destacados asociados a la borrasca Nils. Aunque las precipitaciones podrían alcanzar de forma puntual el área mediterránea, en esta zona el mayor impacto vendrá de la mano de las rachas de viento. Soplará de componente oeste, impulsando rachas superiores a 80 km/h en la provincia de Valencia y en torno a los 70 km/h en puntos de Alicante, Albacete y Almería.

Un cóctel meteorológico que mantiene a buena parte del país en alerta y confirma que, por ahora, el temporal no da tregua a la Península.

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