«En algunos bares…» Pedro Piqueras se dirige al 19% de los jóvenes que añoran el franquismo

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Pedro Piqueras desmonta la nostalgia del franquismo: “La vida era mucho peor”

En un momento en el que casi uno de cada cinco jóvenes españoles considera que el franquismo fue una etapa “buena” o “muy buena”, según los datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), la voz de alguien que vivió aquella época en primera persona adquiere un peso especial. Pedro Piqueras, uno de los rostros más reconocibles y respetados de los informativos en España tras décadas al frente de las cámaras en TVE, Antena 3 y Telecinco, ha decidido echar la vista atrás y recordar sin filtros cómo era realmente la vida bajo la dictadura. Lo ha hecho en una conversación pausada pero contundente en el canal de YouTube del periodista Jesús Cintora, donde no ha dejado espacio para equívocos ni idealizaciones.

«Bajo una dictadura todo era tremendo», ha asegurado en una entrevista en el canal de YouTube del periodista Jesús Cintora. «Había carteles que decían: ‘Prohibido escupir y hablar de política’. Tú fíjate, qué cosa tan curiosa. Pero había bares en los que ponía eso», ha insistido. Con estas palabras, Piqueras no solo evocaba una anécdota llamativa, sino que retrataba el clima de miedo, censura y control social que impregnaba la vida cotidiana. No se trataba únicamente de grandes discursos políticos o de titulares históricos, sino de pequeños detalles en bares de barrio que evidenciaban hasta qué punto la libertad de expresión estaba cercenada.

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Frío, braseros y precariedad: la España que muchos no conocieron

Más allá de la represión política, el periodista también quiso poner el foco en las condiciones materiales de la época, alejándose de cualquier relato romántico. Piqueras ha subrayado que la vida en aquella época «era mucho peor que ahora»: «La vida era mucho peor. Hacía frío, mucho frío. Las casas no tenían calefacción. Mis madre hacía un brasero en la calle y luego le echaba un poquito de carbón, de picón, y nos metíamos nosotros y estábamos alrededor de la mesa camilla». En este recuerdo doméstico, aparentemente sencillo, se condensa una realidad compartida por millones de familias: la escasez, la falta de comodidades básicas y una dureza cotidiana que hoy resulta difícil de imaginar para buena parte de la juventud.

El testimonio no busca provocar lástima, sino ofrecer perspectiva. Frente a ciertos discursos que presentan el pasado como un tiempo de orden y estabilidad, Piqueras contrapone imágenes de frío intenso, viviendas sin calefacción y soluciones improvisadas para combatir las bajas temperaturas. Esa España de braseros y mesas camilla era también la España de las cartillas, de las limitaciones y de las oportunidades restringidas, un país que distaba mucho del que hoy disfrutan las nuevas generaciones en términos de derechos, infraestructuras y calidad de vida.

Democracia y Unión Europea: las claves del progreso

Para el veterano periodista, el salto experimentado por España en las últimas décadas no es fruto del azar. «Quiero decir, que el país ha progresado muchísimo. Y ha progresado muchísimo por la democracia y, sobre todo, ha progresado muchísimo por la Unión Europea. Que se cuestione la Unión Europea como se está cuestionando… eso sí que me parece gravisimo», ha alertado. En su análisis, la consolidación democrática y la integración europea han sido los grandes motores de transformación, modernización y apertura internacional del país.

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Piqueras no se limita a defender la Unión Europea como una estructura burocrática lejana, sino que la presenta como un pilar fundamental del bienestar y la estabilidad alcanzados. En su opinión, cuestionar el proyecto europeo en el contexto actual supone abrir la puerta a dinámicas de fragmentación que pueden debilitar a los Estados frente a potencias globales con intereses propios.

La sombra de Trump y el Brexit en el debate europeo

«Es decir, el asunto Trump con respecto a la Unión Europea, que prefiere negociar con naciones separadas…esto es un trabajo que viene de la época de Steve Bannon, esto no es algo nuevo. Me parece que es debilitar la UE. Quién, si no, ha ayudado a Farage para que llevara a cabo el Brexit, que ganase el Brexit, en el Reino Unido», ha asegurado el periodista. Con estas declaraciones, Piqueras introduce un elemento geopolítico en el debate, sugiriendo que determinados movimientos nacionalistas podrían estar alineados con estrategias internacionales destinadas a fracturar la unidad europea.

«Posiblemente fuerzas extrenas. Hay gente muy trumpista muy trumpista que se dicen nacionalistas de sus países y, sin embargo, parece que estuvieran al servicio de Trump para todo. Esto se está produciendo», se ha lamentado. Sus palabras reflejan preocupación ante un escenario en el que los discursos soberanistas, lejos de fortalecer a los países, podrían estar contribuyendo a su aislamiento y debilitamiento. Para Piqueras, la memoria histórica y el análisis crítico del presente son herramientas imprescindibles para evitar caer en simplificaciones peligrosas y nostalgias que, a su juicio, no se corresponden con la realidad vivida.

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