«Si haces esto, 100% te van a investigar» Ex trabajador de Hacienda avisa a todos los ciudadanos

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Hacienda ya no revisa como antes: la inteligencia artificial vigila a los contribuyentes

La campaña de la declaración de la Renta se ha convertido en una rutina anual para millones de españoles. Cada año, quienes superan determinados límites de ingresos están obligados a rendir cuentas ante la Agencia Tributaria, un trámite que algunos celebran cuando reciben una devolución y otros afrontan con preocupación cuando el resultado sale a pagar. Sin embargo, aunque muchos ciudadanos olvidan rápidamente la declaración una vez presentada, Hacienda no lo hace. La Agencia Tributaria dispone de un amplio margen de tiempo para revisar cualquier dato aportado por los contribuyentes y reclamar explicaciones si detecta irregularidades.

Actualmente, el organismo tiene hasta cuatro años para investigar posibles errores, omisiones o movimientos sospechosos relacionados con una declaración ya presentada. Ese plazo comienza a contar desde el final del periodo voluntario de presentación, que habitualmente termina el 30 de junio del año siguiente al ejercicio fiscal correspondiente. Así, por ejemplo, la declaración de la Renta de 2025 presentada en 2026 podrá ser revisada por Hacienda hasta junio de 2030.

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Un ex trabajador de Hacienda explica cómo funcionan ahora las inspecciones

Quien ha puesto el foco sobre el funcionamiento interno de estos controles es Emilio Baena, un ex trabajador de Hacienda que conoce de primera mano los mecanismos utilizados por la Agencia Tributaria. Tras pasar más de diez años trabajando dentro del sistema fiscal español, Baena ha querido explicar públicamente cómo han cambiado las inspecciones en los últimos años y qué señales pueden convertir a cualquier contribuyente en objetivo prioritario del fisco.

A través de LinkedIn, el extrabajador lanzó una advertencia contundente: “Te comparto las señales que, si las haces, 100% te van a investigar”. Según explica, durante mucho tiempo Hacienda funcionó mediante revisiones manuales, expedientes físicos y procesos mucho más lentos. Pero esa realidad ya ha desaparecido casi por completo.

Big Data e inteligencia artificial: así funciona el nuevo control fiscal

Según Emilio Baena, la Agencia Tributaria ha dado un salto tecnológico enorme y actualmente trabaja con herramientas avanzadas de análisis de datos. “La Agencia Tributaria usa herramientas de Big Data e inteligencia artificial para analizar millones de datos cada día”, asegura. Esto significa que los sistemas informáticos cruzan constantemente información bancaria, movimientos financieros, compras, inversiones y datos declarados por empresas y particulares.

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Cada ciudadano dispone, según explica, de una especie de “perfil de riesgo”, una puntuación dinámica que cambia en tiempo real dependiendo de determinados comportamientos financieros. El objetivo de este sistema es detectar patrones sospechosos sin necesidad de esperar a una denuncia o a una revisión manual realizada por un inspector.

La inteligencia artificial analiza enormes cantidades de información de manera continua y automatizada, algo imposible de realizar manualmente con la misma rapidez. El sistema identifica incoherencias, cruza datos procedentes de bancos y plataformas digitales y genera alertas cuando detecta movimientos que considera poco habituales o difíciles de justificar.

Las seis señales que pueden provocar una investigación de Hacienda

El ex trabajador de Hacienda resume en seis grandes bloques las situaciones que más llaman la atención de la Agencia Tributaria y que pueden aumentar considerablemente el riesgo de una inspección fiscal.

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La primera señal son “los gastos que no encajan con tus ingresos”. Es decir, cuando el nivel de vida, compras o inversiones de una persona parece incompatible con el dinero que oficialmente declara ingresar. En segundo lugar aparecen los movimientos de dinero entre cuentas sin una justificación clara o frecuente transferencia de fondos que puedan resultar sospechosas para el sistema.

Otro punto especialmente vigilado son las operaciones internacionales y el uso de criptomonedas, un ámbito que Hacienda controla cada vez con mayor intensidad debido al crecimiento de este tipo de activos digitales y a la dificultad histórica para rastrear algunas operaciones.

A estas señales se suman además el exceso de pagos o ingresos en efectivo, las facturas con patrones considerados anómalos, la aparición del contribuyente en registros internacionales relacionados con sociedades y, por último, las incongruencias entre lo declarado y la información que comunican bancos, plataformas financieras y otras entidades obligadas a colaborar con Hacienda.

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“La IA no se cansa y analiza todo las 24 horas”

Uno de los aspectos que más preocupa de este nuevo sistema es precisamente el nivel de automatización alcanzado. Emilio Baena resume esta situación con una frase muy clara: “Ya no hace falta que un inspector te revise. Lo hace un algoritmo, 24/7”. Según explica, la inteligencia artificial trabaja de forma permanente y es capaz de detectar patrones sospechosos de manera mucho más rápida que cualquier revisión humana tradicional.

“La IA no se cansa, no se distrae y no olvida”, advierte el ex trabajador de Hacienda. Cada transferencia bancaria, compra importante, inversión o movimiento financiero alimenta constantemente ese sistema automatizado que decide qué contribuyentes merecen una revisión más profunda.

Por ello, Baena insiste en la importancia de mantener una estrategia fiscal transparente y ordenada. Según su visión, no basta únicamente con cumplir la ley: también es importante evitar comportamientos financieros que puedan parecer extraños para los algoritmos de control fiscal. “Planificar no es evadir. No basta con ser legal, también hay que parecerlo”, concluye, recordando que una inspección puede convertirse en un proceso largo, agotador y económicamente muy costoso para cualquier ciudadano o empresa.

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