La confesión más íntima de Alberto Chicote: por qué nunca tuvo hijos

El popular chef y presentador de televisión Alberto Chicote, conocido por su carácter firme en programas gastronómicos y por su larga trayectoria en la cocina, ha sorprendido al abrir una ventana poco habitual hacia su vida personal. En una conversación sincera dentro del pódcast “Una vuelta más”, disponible en Atresplayer, el madrileño ha decidido dejar a un lado su habitual discreción para abordar uno de los temas más íntimos de su historia: el motivo por el que nunca llegó a tener hijos. Durante la charla, Chicote habló sin rodeos y con una naturalidad poco común sobre decisiones vitales que marcaron su camino, reconociendo que hubo momentos en los que formar una familia parecía posible, pero las circunstancias no acompañaron.
“No tuve hijos porque cuando podía tenerlos no tenía la capacidad o no era el momento de tenerlos. Cuando hubiese sido posible, el momento de haber sacado a un chaval adelante, no tenía con quién, entonces lo he tenido complicado. Me da rabia”, confesó el cocinero con franqueza. Sus palabras reflejan una mezcla de sinceridad y cierta nostalgia por aquello que nunca llegó a suceder. A pesar de ello, Chicote dejó claro que la vida le ha regalado otras formas de disfrutar de la familia, algo que hoy ocupa un lugar central en su día a día.
El nieto que conquistó su corazón
Aunque nunca tuvo hijos biológicos, la vida le brindó una experiencia que describe con enorme cariño. Su mujer, Inma Núñez, ya tenía dos hijos cuando ambos comenzaron su relación hace más de dos décadas. Con el paso del tiempo, la hija de ella tuvo un niño, Hugo, que terminó ocupando un lugar muy especial en la vida del chef. Chicote no duda en definir la relación con total claridad: “La hija de ella tuvo un hijo. Para él yo soy su yayo y para mí es mi nieto, no hay más que hablar”. Para el televisivo cocinero, no hacen falta etiquetas ni explicaciones adicionales: la conexión emocional que tiene con el pequeño es la de un abuelo orgulloso.
El propio Chicote contó entre risas una anécdota que demuestra lo orgulloso que está el niño de su famoso abuelo. En el colegio, Hugo no dudaba en contar a sus compañeros que su abuelo era el conocido chef de televisión. Aquello despertó la preocupación de una profesora, que llegó a llamar a la madre pensando que el pequeño quizá buscaba llamar la atención. “Creo que está reclamando atención”, le comentó. Sin embargo, pronto descubrieron que la historia era totalmente cierta. El chef recordó la escena con humor y añadió con orgullo una frase que refleja la buena relación entre ambos: “Mi nieto me saca dos cabezas”.
Detalles románticos en secreto al inicio de su relación
Durante la entrevista, Chicote también echó la vista atrás para recordar los primeros momentos de su historia de amor con Inma Núñez. Cuando comenzaron a enamorarse trabajaban juntos, por lo que mantener la discreción era casi obligatorio. Aquella situación dio lugar a pequeños gestos románticos que hoy recuerda con una sonrisa. “Cuando nos enamoramos, hacemos cosas curiosas. Le dejaba una rosquilla o una galleta en el coche, me parecía buena idea”, contó entre risas.
Lo más llamativo de aquellas sorpresas es que no se trataba de simples dulces sacados del restaurante donde trabajaba. Chicote prefería preparar algo especial por su cuenta cuando llegaba a casa después de largas jornadas entre fogones. “Nunca le llevaba unas galletas que hacía en el restaurante, las hacía luego en casa, no era cuestión de sacar pecho, pensaba que le gustaría y ya está. Para mí es mejor que te regalen un bizcocho mal hecho, pero hecho por esa persona, que la mejor tarta de la mejor pastelería. Lo mejor es que le hayas dedicado ese tiempo”. Con estas palabras, el chef dejó claro que los pequeños gestos y el tiempo dedicado a la persona querida tienen mucho más valor que cualquier regalo sofisticado.
Carabanchel Alto, el barrio que marcó su infancia
Más allá de su faceta mediática, Alberto Chicote también quiso recordar el lugar donde empezó todo. El cocinero creció en Carabanchel Alto, un barrio madrileño que sigue ocupando un lugar muy especial en su memoria. Según relató, cuando era niño él y su hermano solían decir que vivían en la “frontera”, porque después de su casa y una línea de edificios comenzaba el campo. Aquella imagen refleja bien cómo era el entorno en el que pasó su infancia, un lugar que, según sus propias palabras, nunca ha olvidado.
Chicote vivió allí hasta los 30 años y todavía hoy sus padres continúan residiendo en el barrio. En ese ambiente familiar aprendió muchas de las habilidades que marcarían su carácter. “Era un chaval del barrio, en mi casa se hacía lo que hacía mi madre, que tenía mano para cocinar. Nos enseñó a hacer de todo, mi hermano y yo, con 12 años, cosíamos a máquina, hacíamos todo lo que se podía hacer en una casa. Menos planchar porque no llegábamos a la tabla”, recordó entre risas. Aquella educación doméstica, basada en la autosuficiencia y el aprendizaje práctico, terminó siendo una de las bases de su relación con la cocina.
Más de dos décadas de amor con Inma Núñez
La historia de amor entre Alberto Chicote e Inma Núñez ha superado ya las dos décadas. Tras 17 años de relación, la pareja decidió dar un paso más y sellar su compromiso con una discreta boda celebrada en septiembre de 2022. Desde que se conocieron trabajando juntos, su relación ha evolucionado hasta convertirse en una alianza tanto sentimental como profesional. Actualmente gestionan proyectos gastronómicos de éxito, entre ellos el conocido restaurante Yakitoro.
Según ha explicado la propia Inma Núñez en alguna ocasión, la clave de que la relación haya funcionado durante tanto tiempo radica en que ambos comparten una manera muy similar de entender el trabajo. “Llevo trabajando con él desde hace mucho tiempo y nunca hemos tenido problemas, tal vez porque somos muy parecidos en la forma de pensar en el trabajo. Somos muy exigentes”, comentó en el programa ‘Palo y astilla’ de Mamen Mendizábal. Para Chicote, esa conexión es fundamental: después de tantos años juntos, asegura que mantienen intactas las ganas de seguir luchando por sus proyectos y sueños. “Tenemos el mismo espíritu, las mismas ilusiones y las mismas ganas de luchar por nuestros sueños”.