Cuenta cuál fue “el último regalo” que le hizo su marido con alzhéimer y deja a todos sin aliento

Un recuerdo imborrable.

La música tiene el poder de despertar emociones, recuerdos y sensaciones que a veces parecen perdidas para siempre. Eso es lo que le ocurrió a Begoña, una sevillana que vivió un momento mágico con su marido, que sufre de alzhéimer, gracias a una canción de Ed Sheeran.

Begoña ha compartido su historia con los oyentes de Hoy Por Hoy, el programa matinal de la Cadena Ser que dirige y presenta Ángels Barceló. Según ha relatado, ella y su marido siempre han sido unos apasionados del baile, y tenían una coreografía especial que solo ellos conocían y que solían practicar en la intimidad.

El baile que devolvió la memoria a un enfermo de alzhéimer.

El día de la boda de su hijo, el novio eligió la canción ‘Perfect’ del cantautor británico Ed Sheeran para inaugurar el baile de la celebración. Begoña salió a la pista con el padre de la novia, mientras que su marido, que padece un alzhéimer avanzado, permanecía sentado en una silla, vigilado por dos cuidadores.

Begoña no quiso dejar pasar la oportunidad de bailar también con el amor de su vida, aunque fuera solo por unos segundos. Así que se acercó a él, le cogió de la mano y le invitó a moverse al ritmo de la melodía. Lo que ocurrió a continuación fue algo que ni ella ni nadie esperaba.

Su marido, que llevaba años sin recordar ni reconocer a nadie, empezó a bailar con ella como si el tiempo no hubiera pasado. Reprodujo con exactitud los pasos y los giros que habían ensayado tantas veces, y la miró a los ojos con una complicidad absoluta. Begoña no pudo contener las lágrimas ante ese milagro.

Pero aún hubo más. Su marido, que apenas hablaba, le dijo con voz clara y cariñosa: “No llores, estoy aquí”. Esas palabras conmovieron a todos los presentes, que se unieron al llanto de Begoña. Fue un regalo inesperado, un destello de lucidez que le permitió recuperar por unos instantes a su marido. Begoña ha confesado que ese baile fue el último que hicieron juntos, y que lo guarda en su memoria como un tesoro. Una prueba de que el amor y la música pueden vencer al olvido, aunque sea por un breve momento.