Embargado el sueldo de Miguel Carcaño en prisión para pagar la deuda con la familia de Marta del Castillo

La justicia ha dado un nuevo paso para tratar de reparar, al menos económicamente, el daño causado por el brutal asesinato de Marta del Castillo. La Sección Séptima de lo Penal de la Audiencia Provincial de Sevilla ha decretado el embargo parcial del salario que percibe Miguel Carcaño, el único condenado por la muerte de la joven sevillana ocurrida en 2009.
El objetivo es claro: garantizar que Carcaño cumpla con la responsabilidad civil que le impuso la sentencia, que asciende a 360.000 euros en concepto de indemnización a la familia de la víctima, más los intereses y costas derivados del proceso de ejecución.
Embargo mensual, pero con 200 euros “para sus gastos”
Según ha adelantado el *Diario de Sevilla*, la decisión judicial responde a la solicitud formal realizada por la familia de Marta, quienes reclamaban que el dinero que el recluso gana por su trabajo dentro del penal fuese destinado a pagar la deuda pendiente. Carcaño, que hasta ahora recibía unos 644 euros al mes por su labor en la panadería de la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), verá cómo una buena parte de ese ingreso es retenido cada mes.
El decreto aclara que el embargo se aplicará de forma mensual, dejando disponible únicamente una cantidad máxima de 200 euros mensuales para que el recluso pueda afrontar gastos personales básicos. El resto será embargado y destinado a la reparación económica de la familia afectada.
El Estado cubre sus necesidades básicas, según el tribunal
En su razonamiento, el tribunal considera que Carcaño no necesita destinar su sueldo a cubrir necesidades esenciales, ya que estas están garantizadas por el propio sistema penitenciario. En palabras de la Audiencia, sus “necesidades básicas vienen cubiertas por la atención y sustento que recibe del Estado a través del centro penitenciario donde cumple condena”.
Además, señala que, aunque el sueldo que recibe está por debajo del salario mínimo interprofesional, este puede ser embargado “en atención al principio general de satisfacción y reparación de las víctimas de los hechos delictivos dolosos”.
Traslado a prisión en Málaga tras ser pillado con dispositivos electrónicos
Esta medida de embargo comenzó a aplicarse mientras Carcaño cumplía condena en la cárcel de Herrera de la Mancha. Sin embargo, el recluso ha sido recientemente trasladado al centro penitenciario Málaga II, en Archidona, tras un episodio que ha levantado aún más polémica.
Durante una inspección en su celda, los funcionarios encontraron una tableta, un teléfono móvil y una conexión USB que le permitían conectarse a internet. Según fuentes penitenciarias, Carcaño usaba estos dispositivos para jugar online cuando no había vigilancia. Este hallazgo derivó en la apertura de un expediente disciplinario que terminó con su traslado al penal malagueño.
Una condena que sigue dando titulares
Miguel Carcaño fue condenado por el asesinato de Marta del Castillo, ocurrido el 24 de enero de 2009. La joven tenía entonces solo 17 años. A pesar de que la justicia lo declaró culpable, el paradero del cuerpo sigue siendo un misterio, debido a las múltiples y contradictorias versiones que ha ofrecido Carcaño a lo largo de los años —hasta siete diferentes—, cada una señalando un lugar distinto donde supuestamente habría escondido el cadáver.
Además de la pena de prisión, Carcaño fue condenado a no residir en la misma ciudad que la familia de la víctima durante un periodo de 30 años.
¿Un paso hacia la justicia o un gesto insuficiente?
Aunque la medida del embargo puede parecer simbólica frente al horror del crimen, representa para la familia de Marta una pequeña forma de justicia. El dinero no devolverá la vida a Marta ni calmará el dolor de su ausencia, pero sí puede significar que el condenado no permanezca impune también en el plano económico.
En cualquier caso, la causa de Marta del Castillo continúa siendo uno de los casos más mediáticos y trágicos de la crónica negra española. Y, mientras no se halle el cuerpo, la sensación de justicia completa seguirá pareciendo lejana.