Tragedia en Os Mallos: un niño de dos años muere en un accidente doméstico en su vivienda

El barrio coruñés de Os Mallos despertó este lunes sumido en el dolor y la consternación tras conocerse el fallecimiento de un niño de apenas dos años en lo que, según las primeras investigaciones, se trataría de un accidente doméstico ocurrido en su propio hogar.
El trágico suceso se registró pasadas las 23:20 horas del domingo 15 de septiembre en un piso de la calle Ángel Senra. Según la información facilitada por el 112 Galicia, fue un vecino quien dio la voz de alarma al comprobar que el pequeño no reaccionaba. Al parecer, el niño se habría enredado con los tiradores de un estor.
Una intervención inmediata que no pudo evitar el fatal desenlace
Tras la llamada de emergencia, se activó un dispositivo urgente que movilizó a los profesionales del Servizo de Urxencias Sanitarias de Galicia (061), así como a efectivos de la Policía Local, Policía Nacional y Policía Autonómica. Sin embargo, al llegar al lugar, solo pudieron confirmar la muerte del menor.
La investigación continúa abierta, pero fuentes policiales han indicado que, hasta el momento, no existen indicios de implicación de terceros ni de negligencia. Todo apunta a que se trata de un accidente doméstico trágico y fortuito.
“Mi hijo, mi hijo”: el grito desgarrador que heló al vecindario
La escena fue devastadora. Según relataron varios vecinos, el llanto y los gritos de la madre alertaron a quienes viven en las inmediaciones. Uno de ellos explicó: “Fue terrible. Solo decía: ‘mi hijo, mi hijo’”, aún con la voz temblorosa al recordar el momento.
Poco después llegaron los servicios funerarios y varias patrullas policiales, y se acordonó la zona para facilitar la intervención de los equipos de emergencia. La noticia corrió con rapidez por todo el barrio.
Apoyo psicológico en un momento de absoluto desgarro
En estas circunstancias tan dolorosas, también acudieron al lugar psicólogos especializados del Grupo de Intervención Psicolóxica en Catástrofes e Emerxencias (GIPCE), dependiente del Colexio Oficial de Psicoloxía de Galicia. Su labor fue crucial para prestar asistencia emocional a la familia afectada y ayudar a gestionar el impacto inmediato de la tragedia.
Os Mallos, unido por el dolor
La calle Ángel Senra amaneció con un silencio inusual. La noticia del fallecimiento del menor ha calado hondo no solo en su edificio, sino en todo el barrio de Os Mallos, donde vecinos, comerciantes y transeúntes compartieron su tristeza.
“Estamos todos rotos, no hay palabras para algo así”, comentaba una vecina que vive en el edificio contiguo. Muchos han dejado mensajes de condolencia y muestras de cariño a la familia, visiblemente devastada por la pérdida.
Una tragedia que reabre el debate sobre la seguridad en el hogar
Aunque todavía se está investigando lo sucedido, el accidente ha puesto sobre la mesa la necesidad de revisar los riesgos potenciales que existen en el entorno doméstico, especialmente para los más pequeños. Elementos cotidianos como estores, cables o muebles pueden convertirse en un peligro si no se toman medidas preventivas.
Este lunes, sin embargo, A Coruña no hablaba de normativa ni de seguridad. Solo había espacio para el luto, el respeto y el apoyo a una familia que ha perdido lo más valioso en una noche marcada por el dolor.