Fernando Simón reaparece en Gijón y reflexiona sobre los nuevos retos de la salud pública

El que fuera uno de los rostros más conocidos durante la pandemia de covid-19 en España, Fernando Simón, ha vuelto a aparecer públicamente en un acto celebrado en Gijón. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias acudió a la ciudad asturiana para inaugurar la Escuela de Salud impulsada por la Agrupación Socialista local, un encuentro en el que se debatieron los grandes retos que afronta la salud global en pleno siglo XXI. Durante el acto, Simón participó en una charla centrada en cómo han cambiado los desafíos sanitarios en un mundo cada vez más conectado y con nuevas vulnerabilidades que obligan a repensar la forma en la que las sociedades responden a las emergencias de salud pública.
Las palabras del epidemiólogo no tardaron en difundirse en redes sociales. En la cuenta de TikTok del PSOE de Gijón se compartieron algunas de sus declaraciones más destacadas, en las que defendía el papel de la sanidad pública en el sistema sanitario español. En el vídeo, Simón afirmaba con claridad que «el PSOE es muy prosalud pública», algo que, en su opinión, resulta clave para mantener un sistema sanitario sólido y eficaz. El experto subrayó además su satisfacción por participar en un proyecto que pretende concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de defender y fortalecer la sanidad pública.
Un mundo distinto al que conocieron las generaciones anteriores
Durante su intervención, el epidemiólogo también quiso reflexionar sobre cómo han cambiado las condiciones en las que trabajan hoy los profesionales sanitarios respecto a las que existían cuando él comenzó su carrera. Según explicó, el mundo actual presenta retos completamente diferentes a los de hace décadas, especialmente debido al aumento de la movilidad global, la interconexión entre países y las nuevas vulnerabilidades sociales y sanitarias que han surgido en los últimos años. Para Simón, comprender esta transformación es esencial si se quiere responder con eficacia a las crisis de salud que puedan surgir en el futuro.
En este sentido, advirtió que «ha cambiado radicalmente y si no aprendemos a vivir en este nuevo mundo con una población, vulnerabilidad y conectividad diferente nunca podremos responder correctamente a los retos que se nos presenten, en nuestro caso los retos de salud». Con estas palabras, el especialista quiso destacar la necesidad de adaptar los sistemas sanitarios y las estrategias de salud pública a un contexto global mucho más complejo, donde las amenazas sanitarias pueden propagarse con rapidez y tener consecuencias internacionales.
El papel de los científicos y los políticos en la toma de decisiones
Aprovechando su presencia en la ciudad asturiana, Simón también atendió a medios locales como El Comercio, donde abordó una cuestión clave que marcó buena parte del debate público durante la pandemia: la relación entre la ciencia y la política en la toma de decisiones. Preguntado directamente por si los responsables políticos han asumido que deben apoyarse en el conocimiento científico y el asesoramiento de expertos para gestionar crisis sanitarias, el epidemiólogo respondió de forma afirmativa. Según explicó, cada vez existe una mayor conciencia sobre la importancia de fundamentar las decisiones en datos y evidencia científica.
En sus declaraciones, Simón aseguró que «la cultura de utilizar la evidencia y el criterio técnico experto está calando en los profesionales de la política». Sin embargo, también matizó que los expertos deben comprender que las decisiones políticas no dependen únicamente de un único criterio técnico. Cuando surge un problema sanitario grave, explicó, la opinión de los especialistas en salud tiene un peso fundamental, pero no es el único factor que entra en juego.
La complejidad de decidir en una crisis sanitaria
El especialista explicó que, en situaciones complejas, los gobiernos deben valorar múltiples puntos de vista procedentes de distintos ámbitos. Además del criterio sanitario, entran en la ecuación otros factores como el impacto económico, las consecuencias laborales o los efectos medioambientales de determinadas decisiones. Por eso, según Simón, el trabajo del político consiste precisamente en equilibrar todos esos elementos antes de adoptar una medida concreta.
Tal y como detalló, «tenemos que entender que la labor del político es recoger todos esos criterios, que si van todos en la misma línea, perfecto, pero si no van todos en la misma línea va a tener que ser capaz de tomar la decisión con criterios que discurren por direcciones diferentes». Esta realidad, según explicó, implica que en ocasiones los gobernantes tengan que tomar decisiones difíciles en las que no todos los expertos coinciden.
Por ello, Simón concluyó que los especialistas también deben asumir esa complejidad y comprender que la responsabilidad final recae en quienes gobiernan. «Los expertos tendremos que asumir que la decisión es suya. Lo único importante es que explique por qué considera unos y no otros, sin ocultar información», señaló. Con estas palabras, el epidemiólogo quiso destacar la importancia de la transparencia y la comunicación pública cuando se toman decisiones que afectan a toda la sociedad.